Hola a todos.
No sé ni cómo empezar a escribir todo esto, creo que hasta me da vergüenza tener que admitirlo y decirlo «en voz alta».
Hace tres años comencé una relación con un chico, como de costumbre, al principio todo era idílico, me trataba como a una auténtica reina, estaba muy pendiente de mis necesidades, era amable, cariñoso, cercano… Lo que parece un sueño hecho realidad… Demasiado bueno para ser cierto…
Y de repente un día…
Por una parte empezaron a aflorar los celos… Llegaron hasta tal punto de que si íbamos por la calle y me saludaba algún chico, la primera pregunta que me hacía no era quien era, si no si me lo había follado… Este tipo de comportamiento generaba en mí una reacción de rechazo total, y al final me ponía a la defensiva de la rabia que me daba que el comentario siempre fuese ese… ¿Conclusión? «Si te cabreas es porque es verdad». Cuando realmente no lo era…
Y después de eso, empezó el ciclo de culparme a mí de todo lo malo que sucedía. Que si estaba deprimido era por culpa mía, que si le iba mal en el trabajo era culpa mía también, todo era mi culpa, TODO. Yo siempre tenía que pedir perdón y casualmente él nunca era el culpable de nada de lo que nos sucediese… Incluso cuando la cagaba de manera abierta, simplemente se cambiaba de tema, pero él admitir culpas jamás… Sin embargo luego decía que era yo la que no admitía la responsabilidad de mis actos…
Y no contento con eso, había consecuencias. Consecuencias que por supuesto él se inventaba a su conveniencia… Y si tenía el valor de replicarle… Yo era una sinvergüenza por quejarme de las consecuencias que tenían mis actos…
Después vinieron las leyes del hielo. Si la conversación no le venía bien, un par de días de bloqueo en redes sociales y chats varios… Y cuando no había bloqueos simplemente ignoraba mis mensajes y mis llamadas, días, y días…
Tonta de mí que encima le suplicaba para arreglarlo…
Y en ese punto llegaron las faltas de respeto, pero las flagrantes. Llamarme mentirosa, egoísta, sociópata, ser totalmente carente de empatía… Y muchas otras cosas. Decirme si es que era gilipollas o qué… Incluso llamarme puta.
Y yo, pues sin saber por qué seguía ahí.
En las conversaciones ya dudaba incluso de mi propia realidad, me decía que yo había dicho cosas que no había dicho, que las situaciones habían sido de tal manera, cuando en mi recuerdo eran totalmente diferentes… Llamándome mentirosa cada dos por tres… Y os puedo asegurar que yo estaba 100% convencida de que los eventos no habían pasado como él decía.
Pero decía que yo me inventaba la realidad.
Desde fuera, la solución está clarísima. Pero desde dentro… Es otro rollo… No se ve la salida y no se sabe cómo salir. Es un círculo, oscuro, solitario… Porque como ya podréis imaginar mi círculo de amistades tampoco eran de su agrado… Y cuanto más lejos mejor…
Pese a que me hacía dudar de ella, intentaba nunca negar mi propia realidad, mi propio sentimiento y mi propia experiencia. Creo que era lo único que me mantenía medianamente cuerda…
Cada bloqueo, cada insulto, cada súplica de un poco de apoyo y cariño, se sentían como una puñalada. ¿De verdad me merezco yo esto? ¿Como he llegado a esta situación? ¿De verdad quién bien te quiere, te hace llorar? ¿Y si tan mala persona soy y tanto mal le genero… Por qué no me deja? ¿Porque yo no soy capaz de dar un golpe en la mesa e irme de aquí?
