Hola a todas :)
Hoy para variar vengo a contar algo bonito.
Llevo dos años con un chico maravilloso, unos meses de vida en común. Y no podría ser más feliz.
Tras años de rodar entre relaciones cortas o estar sola (y lo bien que estaba, que una tiene que quererse) apareció este hombre maravilla al que parece que no le importa que sea torpe, que sea tímida ni que gaste una 50. Porque aceptarse a una misma está muy bien pero son muchos años de gordofobia, de necesitar justificar que no es una elección, de hablar de tu tiroides enferma y de las horas de ejercicio,y aunque un día te reconcilias con tu imagen, no es tan sencillo.
Pero un buen día aparece él y tienes sexo gordo, comes chocolate sin culpa (sin descuidar el ejercicio!) Y sientes que te mira con deseo.

Así, un día decidí comprarme un bikini para ir muy mona a la playa, y al probarme, elegí dos modelos: uno más recatado y otro muy escueto que no dejaba nada a la imaginación.
Lo mejor fue su respuesta:
«Ese tan cortito enseña mucho, se te ve más culete, estás mucho más guapa».
Tras años de oír lo contrario,de que te recomienden taparte, nunca me hubiera esperado oír eso. Pero os deseo a todas sentiros tan bien como me sentí en ese instante.
Y,por supuesto,os deseo mucho amor, amor del gordo.