Hola chicas, me caso en septiembre por la iglesia y estoy ya hasta el mismísimo, se me quitan las ganas de casarme y estoy de muy mal humor cuando se supone debería estar feliz y contenta de organizar nuestra boda.
Yo no soy religiosa pero mi futuro marido sí, a él le hace mucha ilusión casarse por la iglesia y he dado mi brazo a torcer ¿total qué puede pasar por estar media hora de misa en una iglesia? Eso pensaba yo…
Si a mí me llegan a contar todo lo que me estoy comiendo, se casa Rita por la iglesia.
En primer lugar al ser los dos de localidades distintas es un jaleo mover expedientes a la iglesia donde nos vamos a casar, y claro te cobran dinerito por ello, los curas no son tontos.
Estoy hasta el chichi que me cobren por todo.
Tuve que ir a recoger mi partida de bautismo en la iglesia donde mis señores padres me bautizaron siendo un bebé. Cuando por fin me lo dan, el cura muy educado me dice «la voluntad hija» pues la voluntad fueron los 20 únicos euros que llevaba en la cartera en ese momento. Salí que echaba humo de allí.

Luego tuve que ir al obispado a que me pusieran un sellito, un simple sellito. Otros 10€… más perder una mañana en eso.
Después cada uno tuvo que ir a su iglesia correspondiente para una entrevista con el cura y llevar a dos testigos para que sean testigos de tu amor claro, no vaya ser que sea mentira.
En la iglesia de mi futuro esposo el cura fue demasiado enrollado y estuvieron apenas 10 minutos.
En mí parroquia el cura me tuvo un viernes por la tarde 1 hora y media. Os lo juro!
1 hora y media haciéndome preguntas estúpidas, que si mi amor es real, que si voy a educar a mía hijos en la fé cristiana, que cómo le conocí, qué que haria si mi marido me fuese infiel, y otro tipo de preguntas absurdas, yo flipé en colores os lo juro.
A mis testigos les cosió también a preguntas. Salí con una mala ostia de allí que no os podéis hacer una idea, me hizo perder todo ese tiempo un viernes por la tarde.
Otra tarde fuimos a la iglesia donde nos vamos a casar para acordar un poco como iba la hacer la misa.
De primeras cuando nos preguntó si misa larga o misa corta, yo respondí corta sin dejar que acabará la frase el pobre hombre.
Nos dió sus opciones de música para entrar en la iglesia a lo cual me negué, yo muy educada le dije al padre que teníamos nuestra propia música pero que gracias, le cambió la cara al pobre, yo le dije que estuviese tranquilo que tampoco iba a entrar aquí con Metallica a la iglesia obviamente.
Después el tema de las flores, las tenemos que comprar donde el señor cura quiere, en una floristería en concreto, donde por supuesto me he negado, paso de que haya flores, a mi nadie me tiene que imponer comprar flores en un sitio donde me va a costar un hígado.
Y llegó el día que nos llamaron para hacer los cursos. Hicimos un intensivo en un fin de semana porque yo entre semana no tengo tiempo con el trabajo.
Menudo fin de semana de aventuras.
El sábado a las 10,00 allí, en la iglesia, donde nos dieron una charla sobre el matrimonio larguísima. Pasaron unos cuantos matrimonios hablándonos de la pareja, de los hijos, todo era supermega guay, parejas preciosas que nunca discutían y hacen pastelitos los domingos.
Aquí hicimos una pausa para irnos a comer y después volver con más fuerzas aún para seguir disfrutando del fin de semana.
Por la tarde nos hablaron sobre el calendario lunar para evitar quedarse embarazada, tocate los pies… y después de esta maravillosa jornada al día siguiente a las 9,00 en punto a misa.
Ah y se me olvidaba, después de la boda al cura hay que pasarle un sobrecito con dinero. No tengo ni idea de cuanto habrá que darle al buen señor, pero se me quitan las ganas de to’.
¿Cómo fue vuesta boda por la iglesia, os apasionó tanto como a mí?