Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Es que estoy loca por saber que piensan ustedes al respecto, porque la verdad es que no me he atrevido a contárselo a mis amigas ni a nadie más, es una de esas cosas en la vida que te dejan “¿What the fuck?”
Tengo meses viéndome con un chico que me manifestó desde el comienzo que no estaba interesado en una relación exclusiva, fue algo como: “me vuelves loco, quiero follarte todos los días, pero también quiero follar con otras chicas.”
Sé que suena cutre, pero yo venía saliendo de una relación de seis años, y compromiso así como que compromiso, no quería. De hecho estaba en esa etapa (ahora sé que era una etapa) de “no quiero una relación seria nunca más en mi vida”. Como así se encontraba mi cabeza, no me pareció nada descabellado lo que él me ofrecía, y decidí ver el vaso medio lleno.
Así han transcurrido varios meses sin ninguna eventualidad: nadie se ha enamorado, nadie ha desistido, somos solo otro par de folloamigos de los miles que hay en el mundo.
Pero hace un par de semanas pasó algo súper extraño, y es que cuando quedamos y me besó, sentí un olorcito raro en su rostro, ya saben, a coño. Estuve segura de lo que era porque el olor a vulva es simplemente universal, los coños huelen igual aquí y en la china y es un olor demasiado particular. Mi primera reacción fue ignorarlo, de nueva cuenta decidí ver el vaso medio lleno ya que por lo visto había estado follando y aún quería estar conmigo, fingí demencia y eso sí, lo puse a comer coño hasta que me cansé.
Después de eso nos vimos dos veces más, y a la tercera, el evento se repitió, y así una y otra vez hasta contar unas diez, me parecía que él quería que comentara algo al respecto, así que menos ganas me daban de hacerlo, hasta que sucedió el colmo de los colmos: íbamos a ellos, y comenzamos a besarnos cuando sentí algo en los labios, y ese algo resultó ser exactamente lo que están imaginando, un jodido vello púbico.

En ese momento sí me sentí cabreada, pero sobretodo asqueada y finalmente lo confronté y le pregunté qué coño le pasaba. Cuando admitió que venía de estar con alguien, le dije que no era la primera vez que pasaba y que no me importaba que se viera con otras, pero que yo no tenía por qué estar comiendo coños con él, ahí es donde la cosa se puso angustiosa porque me confiesa que eso es exactamente lo que le excita del asunto, cuando sabía que yo estaba probando de sus labios esos otros coños. Me había topado con un par de locos antes, pero he de decir que este me voló la cabeza. Qué piensan.