Patry Jordan lleva meses contando que su embarazo no está siendo nada fácil: empezó con dolores terribles, semanas de diagnósticos que no encajaban, un problema de coagulación y anticoagulante lúpico positivo. Y encima de todo eso se enteró de que estaba embarazada. O sea, que su cuerpo ha estado haciendo malabares desde el minuto uno.
Hace unos días publicó un vídeo viral en el que aparece con el vientre al descubierto, sin filtros, comparándose ella misma con Obélix o el Grinch, con mucha autoironía y una vulnerabilidad que pocas veces se ve en redes. Un gesto valiente, necesario, que debería haber generado una conversación bonita.
Y en parte la generó. Pero también abrió la veda a algo que llevaba meses cocinándose en los comentarios: el análisis milimétrico de su cuerpo. Que si ha engordado demasiado. Que si está flácida. Que si para lo que dice entrenar no se le nota. Que si antes estaba mejor.
Todo esto, insisto, a una mujer embarazada de alto riesgo, con 41 años, que lleva gestando a su hija con dolores renales y mareos desde el primer trimestre.
Y lo más brutal, lo que a mí me deja sin palabras, es que la mayoría de esos comentarios los escriben mujeres. No os pongo los más bestias porque no quiero hacer sangre, pero he leído auténticas salvajadas de mujeres firmando con foto, nombre apellido y cero pudor.
La gordofobia hacia las mujeres embarazadas tiene una crueldad especial porque no hay excusa que valga. El cuerpo está haciendo literalmente lo más extraordinario que puede hacer, y aun así alguien abre el teléfono y escribe que está «flácida».
Patry ha dicho públicamente que no quiere escuchar consejos, juicios ni estándares ajenos, porque solo ella sabe lo que está viviendo y que el valor de una persona no depende de su aspecto. Que haya tenido que decirlo en voz alta, mientras está en las últimas semanas de un embarazo duro, dice mucho del nivel en el que seguimos.
No vamos hacia adelante.
Patry desde aquí todo el apoyo del mundo. Que llegue esa niña sana y que tú estés bien, que es lo único que importa.
