Os cuento… Mi pareja, con la que llevo cuatro años, tiene un nene de seis años de una relación anterior. Yo lo conocí cuando el niño tenía dos añitos. Siempre me he llevado bien con él, me aceptó desde el primer día y todo fue genial… hasta hace un par de meses. Desde entonces ha empezado a insultarme con las peores palabras que os podáis imaginar, me pega con mala intención, me amenaza e incluso miente diciendo que “le pego yo”.
Ayer dije basta. No podía más con esa situación. Siento que se ha cruzado una línea. Debo decir que mi pareja, su padre, siempre le llama la atención y lo riñe… pero ahí se queda la cosa. Le entra por un oído y le sale por el otro, porque al rato lo vuelve a hacer.
Sé que no soy su madre, pero soy una persona con la que convive y que pasa mucho tiempo con él. Creo que no se le debe permitir ni una más. Por él, en primer lugar, porque si no se corrige a tiempo, el día de mañana no estaremos hablando de un niño, sino de alguien que seguirá levantando la mano sin pensar en las consecuencias. Y también por nosotros, porque está empezando a afectarnos seriamente como pareja. Hasta ahora, nunca habíamos tenido un problema en la relación por culpa del niño.
Con seis años aún se pueden corregir conductas, pero dentro de unos años quizás sea demasiado tarde…
Se lo dije a mi pareja y me contestó que él se lo dice, que lo riñe, pero que no puede hacer más. Que su hijo es su hijo. Ayer le expliqué al niño (en un lenguaje adaptado a su edad) que me sentía muy dolida con su comportamiento. Y es verdad que por la tarde parecía otro niño, nada que ver con el de los últimos meses. Al menos por un rato.
Por otro lado, también está el tema de su madre. No creo que lo esté manipulando en nuestra contra, pero sí pienso que el tipo de vida que lleva no es la más adecuada para un niño. Y probablemente está viendo cosas allí que luego reproduce aquí. No lo sé con certeza, porque no vivo en esa casa, pero es una hipótesis. Sea como sea, no se puede permitir que un niño insulte, pegue, amenace y mienta. Sea quien sea el responsable de su entorno.
Mi pareja está molesto porque dice que hemos metido a la madre del niño en esto, y que eso puede afectar su relación con él durante los días que le tocan con ella. Tienen custodia compartida “a su manera”: cada 10 días está con nosotros y durante ese tiempo ve a su madre dos días. Y claro, esos dos días muchas veces arruinan todo el trabajo que hacemos aquí con él en cuanto a normas y límites.
Ya le dije que no se preocupe por lo de la madre, porque ella siempre antepone su comodidad, y al final no se va a complicar la vida más de lo necesario. Pero según él, no es la forma adecuada de hacer las cosas, que yo me he equivocado… Claro, como a él el niño no le insulta ni le pega…
¿Vosotras qué opináis? ¿Creéis que me he equivocado? ¿Qué debería haber hecho?
Yo al niño lo quiero como si fuera mío. Siempre ha sido mi prioridad. Pero duele, mucho, ver cómo te trata alguien a quien le has dado tanto.
Gracias por leerme. ¿Consejos?
