Siempre he sido la amiga que siempre estaba alli, siempre, para lo que fuera, me llevó, ahora lo veo, a que muchas personas se aprovecharan de mi. Durante los últimos dos años fui consciente de que tenía que cambiar. Todo empezó cuando una amiga me pidió prestados 1000 euros. Prometió devolverlos lo más rápido posible, pero no lo hizo. La veía irse de vacaciones, o a a la peluquería, con frecuencia, pero nunca dispuesta a devolverme el dinero. Al final me puse tajante (un año había pasado) le pedí que me devolviera el dinero, se ofendió se acabó la relación.
Poco tiempo después otra de mis amigas me pidió que le diera una clases de inglés a su hijo, iban a ser 4 0 5 porque iba fatal en el instituto. Finalmente no sé cómo paso me sentí presionada para ir una vez a la semana a darle clases gratis a su hijo. Me dijo mi amiga que le pedían 15 euros por hora y que era un dineral. A los tres meses me cansé y hablé con ella. También se molestó y la relación no volvió a ser la misma.
Acabé yendo a la psicóloga porque estas situaciones me dejó hecha polvo. Y aprendí por fin a poner limites. Si os sentís reflejadas os puedo transmitir todo lo que he aprendido en terapia
1. No te van a querer más por ayudar y estar siempre ahí. Justo al contrario. Se va a sentir con derecho a explotarte, aunque sean buenas personas
2. Aprende a decir no desde el principio, firme y educadamente, sin excusas, si no van a entrar por ahí y a convencerte
3. Si cuando pones ciertos limites se alejan de ti NO ERAN TUS AMIGAS