El Vecino: capítulo 10

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  • Moetsi
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    Moetsi on #144609

    El lunes a mediodía me recogió como siempre:

    -¿Que tal ha sido la vuelta al trabajo?
    -Dura, estaba deseando que llegase la hora de salir, menos mal que esta tarde solo vengo un par de horas y no me toca estar en caja.
    -Si quieres me acerco a recogerte y hacemos algo.
    -Es que ya tengo planes.
    -¿Vas a salir?
    -No, pero he quedado con tu hermana.
    -Bueno, entonces te veré luego ¿no?
    -No creo, le he dicho que hoy baje ella a mi casa.
    -¿Vas a contarle…?
    -Si, a no ser que prefieras que no lo haga.
    -Me parece bien, pero ¿qué hago yo mientras?
    -Pues no lo sé, haz lo que sea que hicieras antes de estar conmigo, ponte música, sal a tomar algo… seguro que puedes vivir sin mí.
    -Puedo, pero ya no quiero hacerlo.
    -Pues al menos esta tarde tendrás que aguantarte.
    -Le va a faltar tiempo para subir a casa y tener una charla conmigo después, ya la estoy viendo.
    -Si esto va a ser incómodo para ti, dímelo.
    -¡No, de verdad! No es eso, si por mi fuera se lo hubiese contado hace tiempo, ya te dije que yo con ella no tengo secretos. Pero la conozco y va a querer saberlo todo y me interrogará igual que va a hacer contigo, así que prepárate, va a ser divertido.
    -Me va a costar, ella ya imagina cosas pero hay otras muchas que no sabe y aunque tengo ganas de contarle, me da un poco de vergüenza.
    -Si lo prefieres puedo estar presente – dijo sin poder evitar reírse.
    -¡No! ¡Eso sería aun peor! ¡Y no te rias!
    -Estoy seguro de que no vas a tener problema en contarle lo que quieras. Anoche hablamos de ti.
    -¿Vosotros dos?
    -Nosotros, mi madre y mis otras hermanas, a todas les caes bien. Y todas estaban de acuerdo en algo, mi hermana necesitaba a alguien como tú, os entendeis bien. Ha tenido suerte de que estuvieras cerca, si no lo hubiera pasado peor con todo lo de su novio. En el pueblo tiene muchos amigos pero los comparte con él y le hubiese costado más pasar estos días allí.
    Mi madre dijo que erais como Zipi y Zape.
    -Qué curioso, a mí me dijo algo parecido de vosotros dos.
    -Pues mira, otra cosa que tenemos en común.
    -Si mis amigas te escuchasen hablar así de mi, pensarían que no conocen a la misma persona. Ellas me tienen como la seria del grupo y no se equivocan, en general lo soy, pero contigo, con vosotros no sé porqué pero es diferente, yo soy diferente y lo noto desde el primer día, supongo que dependerá de la compañía.
    -¿Y te parece algo malo?
    -Todo lo contrario, me gusta mucha más esta nueva versión de mí, me rio y me divierto más, disfruto más de todo en general y me gusta esa sensación. No es que con ellas no lo haga, pero es distinto, no sé explicarlo. Con ellas soy más protectora y me contengo y con vosotros, soy yo la que se siente protegida y soy más libre, más natural, más yo.
    -Me gusta oírte decir eso y me gusta saber que te sientes así conmigo. Vas a tener que presentarme a tus amigas, tengo curiosidad por conocerlas.
    -Algún día, puede que pronto.

    Nos despedimos en el ascensor con un beso y escuché como mientras se cerraba la puerta me decía:

    -Todo saldrá bien esta tarde, ya lo verás.

    Después de comer me fui a trabajar, tenía que hacer un par de horas esa tarde porque estábamos recibiendo el género para la nueva temporada y había que preparar el almacén, pero se me pasaron bastante rápido.
    Me encantaba mi trabajo, tenía mis quejas como cualquiera, pero me gustaba mucho lo que hacía, y además tenía la suerte de que mis compañeras eran buena gente y mis jefes que eran jóvenes, nos daban confianza y nos dejaban mucha libertad.
    Esa tarde mientras ordenaba un montón de ropa pensé que para la estirada aquello no sería nada del otro mundo, pero yo estaba orgullosa, había empezado sin tener ni idea y con los años conseguí ascender, me sentía valorada y me lo había ganado con esfuerzo y de manera muy digna, y pensé que aquello podía ser un 2-0 a mi favor, no tenía un sueldazo pero era feliz en aquel momento y no creo que ella pudiese decir lo mismo.
    Era lunes y aún arrastraba el cansancio en el cuerpo del fin de semana, pero esa tarde salí contenta del trabajo.
    De camino a casa le envié un mensaje a su hermana para decirle que llegaba en 10 minutos y que podía bajar cuando quisiera.
    Ella estaba haciendo un curso, estudiaba por las mañanas y trabajaba en una oficina a media jornada hasta las 7, cuando llegué estaba ya esperándome.
    Mis padres estaban en casa así que cogí algo de comer y un par de latas de refresco y nos fuimos a mi cuarto.

    -¡Estoy nerviosa! Tengo muchas ganas de que me cuentes todo.
    -Pues ponte cómoda porque esto va para largo y además no sé ni por dónde empezar.
    -Bueno pues empiezo yo, y vamos a dejarnos de tonterías ¡tú estás liada con mi hermano! Lo que no tengo claro es desde cuando, porque en el pueblo algo ha pasado pero me da que no ha sido la primera vez.
    -Antes de este fin de semana ya habíamos quedado algunas veces pero que conste que durante meses tu hermano me ha traído en coche todos los días y lo único que hacíamos era hablar de camino a casa, hasta hace poco no había pasado nada y un día pues…pasó.
    -¿Qué pasó?
    -Pues que nos besamos ¡Me muero de la vergüenza contándote esto!
    -Pues tranquila, mi hermano es un tío estupendo y tu eres genial y yo estoy encantada con esto asique no tienes que avergonzarte por nada. Somos amigas, olvídate de que soy su hermana.

    Me tranquilizó mucho que ella se comportase de manera tan natural así que terminé por contarle toda la historia, saltándome algunas partes como era lógico, no quería ser demasiado explícita pero sí le conté que nos habíamos visto durante varios fines de semana, que comimos juntos aquel día en el centro comercial, incluso le conté la noche que salimos juntas y él se puso celoso.
    Le hice un resumen bastante completo de los últimos meses hasta que llegamos al fin de semana en el pueblo.
    Me hizo un montón de preguntas y me interrumpió varias veces riendo y sin parar de moverse por toda la habitación.

    -¡Claro, por eso te viniste al pueblo! ¡Y por eso él ya no pisaba casi por allí!
    -No, no te voy a negar que me agradaba la idea de que tu hermano estuviese allí, pero si acepté ir este fin de semana fue por ti, porque tú me lo pediste, últimamente hemos pasado más tiempo juntas y nos divertimos y me apetecía ir contigo.
    Y tampoco le he pedido a tu hermano nunca que se quedase en casa. De hecho algún fin de semana se ha quedado sabiendo que no iba a verme porque yo tenía mis planes, hasta ahora todo ha sido bastante informal.
    -¿Hasta ahora? ¡Esto se pone interesante! Tienes que contarme todo lo que ha pasado este fin de semana y qué tiene que ver la estirada con todo esto, que no se me olvida.
    -Antes de ir al pueblo tu hermano ya me había hablado de ella por algo que tú dijiste.
    -¡Ya me acuerdo! Oye pero lo hice por picarle, sabía que no estaba con ella desde hacía tiempo.
    -Lo sé, lo sé. ¿Recuerdas la primera noche, que desapareció con ella?
    -Sí, eso me lo contó él, y esa noche empecé a sospechar de vosotros porque insistió mucho en saber qué habías dicho tu.
    -Pues te contó solo una parte, el caso es que esa noche me enfadé mucho, interpreté mal algo que había visto entre ellos y por eso me quise marchar. Después fue a verme y ya me contó lo que realmente había pasado. Le dijo que no quería nada con ella pero no fue lo único, también le dijo que estaba conmigo, que yo era alguien especial para él y le pidió que no se metiese en medio.
    -¡Que dices! Me dan ganas de aplaudir.
    -Ya, pues no sé si fue tan buena idea…

    Le conté todo lo que la estirada me había dicho aquella noche en el baño y lo mal que me hizo sentir.

    -Pero y mi hermano sabiendo esto ¿no le ha dicho nada?
    -Es que tu hermano no lo sabe. No se lo he querido contar.
    -¡Pero tienes que decírselo! Esa tía es una petarda.
    -No quiero que se sienta responsable por nada, no es culpa suya y si le digo algo, se va sentir mal por mí.
    Sé que te pido demasiado, pero por favor no le digas nada a tu hermano, ya encontraré el momento para contárselo pero por ahora creo que es mejor que no lo sepa.
    -Está bien, si crees que para vosotros es lo mejor, yo no voy a meterme pero quiero que sepas que ella puede ser muy guapa, muy lista y todo lo que tú quieras, pero le falta lo más importante y es que mi hermano no la quiere, y de eso puedes estar segura.
    Sé que él te diría lo mismo, le conozco bien y jamás le había visto con nadie como está contigo. ¡Y eso que yo no sabía ni la mitad!
    -Siento no haberte dicho nada antes, eres la primera persona con la que hablo sobre él, ni siquiera mis amigas saben nada pero a ti no te lo podía ocultar más. Supongo que hasta este fin de semana que hemos pasado más tiempo juntos, no he sido consciente de que me importa más de lo que creía.

    Justo en ese momento recibí un mensaje:

    “Qué tal va todo ¿estás bien?”

    -¿Es él? –preguntó.
    -Quiere saber si va todo bien, de hecho está esperando que vayas a hacerle un montón de preguntas.
    -¡Cómo lo sabe! Y la primera será por qué no me lo ha contado él antes ¡y eso que se lo pregunté!
    -Prefería hacerlo yo cuando estuviésemos aquí, por él te lo hubiera dicho mucho antes, así que no se lo tengas en cuenta. Ha sido muy paciente conmigo porque siempre ha respetado mi ritmo y ha dejado que sea yo la que decidiese, si te tienes que enfadar con alguien, que sea conmigo.
    -No me enfado, me alegro mucho por los dos, y entiendo perfectamente que no haya sido fácil para ti. A partir de ahora, puedes contar conmigo siempre, prometo ser discreta.

    Me sentí un poco más liberada después de haberle contado todo, al menos ahora tenía alguien de confianza con quien hablar de ciertas cosas. Podía ser un arma de doble filo, porque al fin y al cabo era su hermana, pero confiaba en ella.
    Mi madre la invitó a cenar con nosotros y en lo que estuvo todo preparado aproveché para contestar su mensaje:

    “¡Todo bien! se queda a cenar aquí, después es toda tuya.”

    Tenía curiosidad por saber qué hablaron esa noche, pero al día siguiente cuando me recogió no quise insistir demasiado, después de todo yo tampoco le iba a contar con detalle toda nuestra conversación y era justo que nos respetásemos el uno al otro en ese sentido.

    -¿Que tal anoche? No quise preguntarte porque no sabía cuántas horas iba a tenerte tu hermana secuestrado.
    -¡No fueron demasiadas! La esperaba más preguntona pero se portó bien. Ya te dije que no tendrías ningún problema en hablar con ella.
    -Sí, la verdad es que me quedé muy tranquila. Aunque ahora soy yo la que debería tener miedo de vosotros, sois dos contra una.
    -No te creas, si mi hermana se tiene que aliar con alguien, será contigo, no sé que le has hecho o qué le has dicho pero anoche me amenazó, dijo que si alguna vez me portaba mal contigo me las vería con ella y conociéndola, más me vale ser bueno.
    -¿Entonces, sigo teniendo el poder?
    -Siempre- contestó él con una sonrisa.

    El jueves hablamos sobre los planes para el fin de semana y le conté que había quedado con mis amigas:

    -Tengo que quedar con ellas, vamos que no lo hago por obligación, últimamente no nos hemos visto mucho y también me apetece verlas.
    -Claro, no te preocupes.
    -Si tu hermana se queda este fin de semana en casa le diré que si quiere salga con nosotras, así no se queda en casa encerrada.
    -Pues creo que si se quedará, pregúntale luego pero algo la escuché decir ayer sobre eso.
    -Y tú deberías aprovechar e irte al pueblo, tienes trabajo que hacer y tu hermana piensa que no has vuelto a ir por mi culpa.
    -¡No es por tu culpa! Últimamente no me apetecía mucho ir, y trabajando los sábados por la mañana me daba más pereza irme solo, aunque algo de razón tiene, tú me interesas más que sembrar un huerto o colocar una tarima.
    -Vamos a hacer una cosa, el próximo fin de semana creo que estaré sola, porque mis padres se irán con mi hermano ¿qué te parece si lo reservamos para nosotros? Y éste tú te vas al pueblo y yo aprovecho a estar con mis amigas.
    -Si acepto ¿vas a pasar todo el fin de semana conmigo?
    -Excepto las horas que trabaje, prometido.
    -Entonces tenemos un trato.

    El fin de semana fue tal y como habíamos acordado, él se fue el sábado a mediodía al pueblo y aprovechó a trabajar en la cabaña.
    Yo quedé con mis amigas el viernes por la tarde para tomar algo más tranquilas y el sábado por la noche salimos de fiesta.
    Su hermana pasó conmigo los dos días y todas la acogieron muy bien, en cierto modo era muy parecida a ellas, tan locas y tan divertidas.
    El domingo por la tarde nos quedamos en su casa viendo una peli y charlando, le conté los planes que teníamos para el siguiente fin de semana y me dijo que ella se iría al pueblo y así nos dejaría tranquilos. Le dije que no era necesario, podía quedarse aquí, pero dijo que no, nosotros tendríamos más libertad y ella en algún momento también tenía que recuperar su vida normal y no podía evitar eternamente volver al pueblo. Cuando me marché él aun no había llegado así que por la noche antes de acostarme le mandé un mensaje:

    -“Espero que hayas tenido un buen fin de semana, nosotras lo hemos pasado muy bien, ya te contará tu hermana, aunque reconozco que te extrañé un poquito. Buenas noches.”

    Recibí su respuesta pocos minutos después:

    -“¿Solo un poquito? Entonces yo te extrañé más. Hemos vuelto tarde, el novio de mi hermana mayor me ayudó y ya terminamos el suelo de la cabaña, estoy deseando llevarte allí otra vez. Descansa, te veo mañana.”

    El lunes a mediodía estaba deseando que llegase la hora de salir, tenía muchas ganas de verle así que en cuanto monté en el coche y él hizo intención de arrancar, le pedí que esperase, me giré hacia él y sujetando su cara con las dos manos le besé.

    -¡Vaya! esto es nuevo, normalmente no me recibes así.
    -Ya te dije anoche que te había extrañado.

    Él hizo lo mismo, colocando una de sus manos en mi cuello y volvió a besarme.

    -Yo te extrañé más.

    Busqué entre los cds uno que había visto con artistas variados y que normalmente no ponía, pero recordé el estribillo de una canción, a mí me gustaba ponerle banda sonora a todos los momentos de mi vida con canciones y cuando las volviese a escuchar, recordaría esos momentos.
    Y besarle porque quería y me apetecía y porque me gustaba, era algo para recordar.
    Subí el volumen y fui cantando todo el trayecto, cantaba fatal y seguramente estaba haciendo el ridículo cuando nos cruzábamos con algún coche que se quedaba mirando, pero me daba lo mismo, delante de él podía ser yo y hacer lo que quisiera sin sentirme juzgada, él me miraba riéndose sin parar de repetir que estaba loca.
    Cuando llegamos a la puerta de casa, abrió la puerta del garaje con el mando, y yo ya sabía qué significaba aquello.

    -Así que eso es lo que quieres…
    -¿No te ha quedado claro? ¡Llevo cantándolo todo el camino!

    Aparcó el coche y nos quedamos allí un buen rato, besándonos de todas las maneras posibles, con prisas y con pausas, y sentía como su respiración se agitaba cuando me rozaba con sus labios y nos mirábamos a los ojos y volvíamos a cerrarlos para seguir besándonos, como intentando retener el tiempo y notaba que un escalofrío recorría mi cuerpo por el placer que aquellos besos me proporcionaban.
    Bajamos del coche y seguimos besándonos sin apenas mirar por donde pisábamos hasta llegar al ascensor y una vez dentro no quería abandonar sus labios y deseé que sus besos fueran eternos.
    Algo que no podía explicar sucedía entre nosotros cuando él me besaba, y era tan mágico, que ese día el garaje me pareció el lugar más romántico del mundo.
    Una vez más, nos costó separarnos.

    -No quiero salir de aquí- le dije.
    -¿No has tenido suficiente?
    -Nunca es suficiente.

    Repetimos esa escena un par de veces más durante los días siguientes, deseando que llegase el fin de semana para poder estar solos.

    Respuesta
    Ari
    Ari on #144616

    Me encantaaaaa!! ???????????? No tardes mucho en volver a escribir x favooooor!! ❤

    Respuesta
    Anonima
    Anonima on #144621

    Siempre me dejas con ganas de más. Es un placer leerte a cualquier hora del día. Ojalá y algún día pueda leer todos los capítulos juntos, oliendo a libro nuevo. Sigue así. Enhorabuena!!

    Respuesta
    Valeria
    Valeria on #144623

    Me tiene extasiada este relato, quiero mas por favor!

    Respuesta
    Anonimo
    Anonimo on #144625

    Me encanta, me encanta… no te escribi nunca pero todas las noches me meto en la pagina esperando y rezando que hayas escrito otro capitulo, gracias muchas gracias, no puedo describirte lo que siento

    Respuesta
    M. C.
    M. C. on #144626

    Fui madre hace 15 meses. Me encanta leer pero con la cria me cuesta sacar tiempo para abrir un libro… Llevo 10 capítulos enganchada al vecino. Me haces muy facil retomar la lectura. Gracias!!!
    Espero el siguiente capítulo con ganas!!! ????

    Respuesta
    Alma
    Alma on #144627

    Deseando leer los siguientes!! Enganchadísima!!!????????????

    Respuesta
    Moetsi
    Participante
    Moetsi on #144637

    Sigo alucinando con vuestros comentarios, mil gracias a todas las que leeis cada capítulo, jamás pensé que esta historia tendría tan buena acogida. !Percibir el olor de las páginas de un libro es una de las mejores sensaciones del mundo! Pero creo que a mi eso se me queda un poco grande. Aún así, gracias por el comentario, que alguien valore lo que escribo hasta el punto de visualizarlo como un libro impreso, me deja sin palabras.
    M.C. Gracias! Porque en tu caso el esfuerzo es mayor, me alegra saber que he colaborado de alguna manera en tu vuelta a la lectura.
    Sigo escribiendo, vamos a por el 11 😀

    Respuesta
    Brujilla
    Brujilla on #144638

    Me súper encanta!
    Podría leerme los capítulos de 10 en 10,estoy tan enganchada que se me hacen cortos y miro varias veces al día si hay capítulo nuevo
    Enhorabuena !!!

    Respuesta
    Emp
    Emp on #144652

    Me tienes enganchada desde el primer capitulo! No solo es entretenida la historia sino que sabes darle el ritmo adecuado y dejar cada capítulo en un punto en el que estamos todas viniendo a por más. Enhorabuena por un trabajo tan bueno!!!

    Respuesta
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Respuesta a: El Vecino: capítulo 10
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