El Vecino: capítulo 4

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  • Moetsi
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    Moetsi on #141928

    Los 2 siguientes fines de semana, nos vimos el viernes por la noche y por supuesto, él cumplió su promesa.
    El sexo con él era increíble.
    Yo no era muy atrevida, y además tenía mis complejos, pero con él me sentía tan cómoda que no pensaba en nada de eso cuando estábamos juntos.
    La forma en que me hablaba, cómo me trataba, cómo me tocaba… era como si conociese mi cuerpo mejor que yo, como si de alguna manera leyese mi mente y supiera en cada momento lo que necesitaba. Y para mí era perfecto, conectábamos tan bien que no necesitábamos ni tan siquiera hablar de ello.
    Había creado toda una estrategia para nuestros encuentros, accedía al ascensor por el garaje y así podía subir directa a su casa sin que nadie me viese. Las plazas de garaje eran cerradas y en la nuestra había un pequeño armario que mi madre usaba como despensa, si me encontraba con alguien conocido siempre podía decir que había bajado a coger algo y así no se extrañarían de verme por ahí.
    Además tenía la suerte de que no éramos muchos vecinos en el bloque, y algunos no tenían coche, así que no era habitual cruzarme con ellos en el garaje.
    Una de las mediodías que íbamos en el coche hacia casa, me contó que ese fin de semana se iría al pueblo, su madre había hecho un pequeño huerto y tenían que arreglar algunas cosas.
    Reconozco que me sentí un poco decepcionada, pero por otro lado pensé que sería bueno alejarnos un poco, vernos todos los fines de semana se estaba convirtiendo en costumbre, y tampoco quería tener ese tipo de rutina.
    Nos encontramos de nuevo otro lunes más y me contó todo lo que había estado haciendo, yo le conté que había salido con mis amigas, como siempre y que habíamos pensado organizar un fin de semana de chicas, aprovechando que mi compañera me devolvía el turno que le hice, ese sábado yo lo tenía libre asique era el fin de semana perfecto para pasarlo con ellas.
    Noté que su expresión cambió y estaba un poco serio.

    -¿Pasa algo?
    -No, es solo que te eché de menos los días que estuve en el pueblo, me hubiese gustado pasar algún rato contigo este fin de semana, pero bueno, tendré que esperar.
    -Así la próxima vez lo cogerás con más ganas.
    -Si sigo acumulando ganas de estar contigo, el día que lo haga, no podré soltarte.
    -Me parece un buen plan.

    El fin de semana de chicas fue muy divertido, estuvimos en casa de una de ellas y básicamente lo pasamos en pijama y haciendo el tonto como siempre que nos juntábamos.

    -¿No pensaste en mi ni un poquito?
    -¡Claro que lo hice! Pero era un fin de semana para divertirme con ellas y eso es lo que he hecho, divertirme. Están muy locas, siempre que estamos juntas terminamos llorando de risa.
    -Ya sé de donde te vienen los ataques de risa entonces, tu también debes estar loca.
    -Ja, qué gracioso. Pues no, soy la más seria de todas mis amigas, siempre me lo dicen. Me paso la vida trabajando, y con sus locuras, sus planes y sus ideas me contagian y eso me sirve para desconectar.
    -Me gusta saber esas cosas de ti, hablamos mucho, sobre muchas cosas, pero realmente no nos conocemos tanto, deberíamos quedar algún día.
    -¿Quedar? ¿Como en una cita?
    -Sí ¿por qué no? Salir a tomar algo, hablar, que me cuentes cosas… Piénsatelo ¿vale?

    Me apetecía, me apetecía mucho, los ratitos que pasaba con él siempre me sabían a poco y era cierto que habíamos empezado la casa por el tejado.
    Hasta la primera noche que pasé con él, nuestras conversaciones eran variadas, pero en cierto modo superficiales.
    A mí me costaba mucho hablar de mí, pero con él siempre era fácil y además yo también tenía curiosidad por conocerle más.
    Pero me entró un poco el miedo.
    Unos días después me preguntó si había pensado en aquella cita.

    -Sí, y de verdad que me apetece, pero…mira, tu me gustas, eso es evidente, pero yo tengo mi vida y tu tienes la tuya. Mis amigas no saben nada de ti, no le he contado nada a nadie, no es porque crea que haya hecho algo malo, pero no me apetecía, lo que ha pasado entre nosotros es algo entre tu y yo. Y cuando pienso que mi madre se puede enterar de esto… Y tu hermana ¡o tu madre!
    Si ya me cuesta mirarlas a la cara sin sentir vergüenza cuando me cruzo con ellas por la escalera.
    ¿Y ahora quieres que salgamos juntos? Las cosas se complican mucho así.
    Yo no me puedo pasar la vida mintiendo a la gente, o subiendo a tu casa a escondidas.
    Pero tampoco me apetece tener que estar dando explicaciones a nadie.
    Además, empezamos esto teniendo claro que era algo informal, que nos atraemos y pasamos buenos ratos juntos, pero sin más.
    Salir juntos implica otro tipo de relación que no sé si quiero tener contigo.
    No me malinterpretes, en este año que nos hemos conocido un poco más todo ha sido genial y los dos últimos meses más aun, pero estamos bien así.
    Su cara de decepción me hizo sentir fatal, y me arrepentí de haberle soltado todo aquello de golpe, y es que en el fondo, sabía que estaba exagerando un poco y además, me moría de ganas por estar con él.
    -No voy a intentar convencerte de nada, además veo que lo tienes muy claro. Pero si te propuse esa cita es porque ví en ella la oportunidad de ser amigos, y de normalizar las cosas.
    No veo qué tiene de malo que salgamos a tomar algo, que puedas subir a mi casa a dejarme un cd o que yo baje a la tuya a devolvértelo, es la misma relación que tienes con mi hermana.
    Sería mucho más fácil para los dos y te evitaría muchas excusas.
    -No tiene nada de malo que seamos amigos, pero para nada sería lo mismo que con tu hermana. Además, no sé…esto se está complicando.
    -Tengo la sensación de que hay algo que no me cuentas.

    Tenía que ser sincera con él, me iba a costar mucho explicarme para que pudiese entender todo lo que pasaba por mi cabeza, y tenía que explicárselo con calma.
    Estábamos llegando a casa, así que le propuse algo:

    -Está bien ¿qué te parece si hacemos una cosa? Mañana es sábado, sé que tu sales antes de trabajar y yo hasta las 4 no termino, pero haz algo de tiempo y ven a buscarme, nos quedamos por el centro comercial a comer y hablamos.
    No quiero que esta conversación quede a medias y hay cosas que me gustaría decirte.
    -¿Ahora eres tu la que me propone una cita?
    -¡No es una cita! Pero creo que debemos hablar de esto.
    -Trato hecho, a las 4 estoy allí.

    Aquella noche apenas pude dormir, pensé mucho en qué decirle y cómo decírselo, quería ser sincera con él, pero por otro lado no quería excederme con mis palabras y que malinterpretase algo de lo que yo dijese.
    A las 4 en punto estaba esperándome en la puerta de la tienda.
    Le ví llegar y tenía gesto serio, paseaba de un lado a otro de la puerta sin mirar hacia donde yo estaba y se le notaba nervioso.
    Cerré mi caja, cogí el bolso y mi ropa y salí directamente, no me quité ni el uniforme.

    -Me siento nervioso, estaba aquí como en la puerta de un quirófano esperando a que el médico salga a informarme.
    -Bueno, ha sido un parto complicado, pero todo está bien ¡es una niña!

    Mi broma pareció relajarle un poco y sonrió mientras murmuraba algo sobre que yo estaba un poco loca.
    Decidimos comer en una hamburguesería, hicimos nuestro pedido y nos sentamos en una mesa un poco apartada en un rincón del local.

    -Para ser nuestra primera cita esto no está siendo nada romántico, comida rápida en una mesa al lado de la cocina del restaurante.
    -Primero, ya te dije ayer que esto no es una cita. Y segundo, si lo fuese, la parte romántica la pondríamos nosotros, no importan ni la comida ni el lugar.
    -Vale, lo siento. Pero es la primera vez que estamos juntos y solos en un sitio que no es ni mi casa ni mi coche, me apetecía quedar contigo y estoy aquí, me he dejado llevar un poco.
    -Perdóname tu a mi, no he querido ser borde. Quizás no lo notes, se me da bien disimular, pero yo también estoy un poco nerviosa porque no sé por dónde empezar.
    -Empieza por decirme por qué no querías quedar conmigo.
    -No es fácil, pero voy a intentar ser todo lo sincera que pueda.
    Poco antes de conocerte, bueno, antes de que tu y yo tuviésemos ningún tipo de relación, estuve con un chico durante casi 3 años.
    Estaba muy bien con él, al menos durante un tiempo, pero también me perdí muchas cosas por el camino, al principio era todo genial, pero a medida que fuimos acercándonos más y formalizando nuestra relación, aquello empezó a convertirse casi en una obligación de estar juntos siempre, simplemente porque éramos pareja.
    En el último año creo que no tuve ni un solo día para mi, para quedar con mis amigas, o para salir una tarde de compras.
    Si salía, lo hacía con él, si iba al cine, era con él, si había una fiesta a la que me apetecia ir, iba con él.
    Llegó un momento en que yo no tenía otra vida que no fuese trabajar y estar con él a todas horas, estaba encerrada en una burbuja en la que podía hacer lo que quisiera, pero siempre con él al lado y me costó mucho salir de ahí.
    Antes de que me digas nada, sé que contigo no tiene porqué terminar igual, sé de hecho que solo me propusiste salir un día a tomar algo, que no me estás proponiendo pasar la vida juntos.
    Pero me entró miedo.
    Y aunque sea un error por mi parte, no pude evitar pensar que podría volver a pasarme lo mismo, y me prometí a mi misma que no dejaría que nadie me encerrase en una burbuja de nuevo.
    Tu me gustas y me gusta lo que tenemos tal y como está ahora.
    Quiero tener mi espacio, tener mis propios planes, sentirme libre de hacer lo que quiera y cuando quiera y me gusta mi independencia.
    Y siento que si me acerco mas a ti, puedo perder cosas.
    Pero quiero que sepas que no es porque tu hayas hecho o dicho nada que me haga pensar así.
    Jamás me he sentido obligada a nada contigo, jamás me has condicionado, el tiempo que paso contigo, lo paso porque yo quiero.
    Pero para mi está bien así, al menos por ahora.
    Me apetece estar contigo, me apetece pasar tiempo contigo, y claro que me apetece mucho que quedemos un día a tomar un café y hablemos de mil cosas y nos conozcamos más.
    Pero antes de eso, quería dejar claro que no pretendo tener una relación con nadie, no estoy en ese momento de mi vida, y antes de seguir avanzando, necesitaba decirte esto.
    Sé que adelanto acontecimientos, ni siquiera tengo claro si tu has llegado a pensar en nada de esto, pero las cosas por las que he pasado antes me han llevado a ser precavida hasta este punto.
    -Vaya…
    -Lo sé, y lo siento. En este momento debes estar pensando que de verdad estoy mal de la cabeza y estarás deseando salir de aquí.
    -No, no es eso, para nada. Podría decirte muchas cosas, podría intentar convencerte de muchas otras, pero creo que lo primero que debo hacer es ser sincero tal y como tu lo has sido.
    Está claro que me gustas, y mucho. Y si, cuando te pedí esa cita, fue porque en algún momento pensé que podríamos tener algo más, pero no era mi única intención y jamás pensé en exigirte nada.
    Creo que si surge, podemos hablarnos y vernos sin que todo se reduzca a acostarnos los fines de semana, no pretendo cambiar tu vida, ni condicionarte, ahora tengo claro lo que quieres y lo que no quieres, y lo respetaré siempre.
    Pero también tengo claro que quiero seguir formando parte de tu vida y no quiero que solo me veas como el tío con el que te acuestas.
    Si un día necesitas ir a algún sitio, quiero que me llames y me preguntes si puedo llevarte, si te apetece ir a un concierto quiero que me propongas que te acompañe si no tienes con quien ir, y si no lo haces, estará bien también.
    No se trata de que te sientas obligada a contar conmigo siempre a partir de ahora, simplemente que sepas que si quieres, puedes hacerlo.
    Quiero que puedas subir a mi casa cuando quieras estar conmigo sin tener que hacerlo a escondidas por el garaje.
    El otro día me equivoqué, porque evidentemente yo no tengo la misma relación contigo que tu tienes con mi hermana, pero no quiero tener que desaparecer cuando vienes a pasar un rato con ella.
    De verdad creo que podemos ser amigos, sin dobles intenciones, sin condiciones, sin presiones.
    No te estoy pidiendo que formalicemos nada, simplemente que lo normalicemos.
    ¿Crees que podrás concederme al menos eso?
    -Puedo intentarlo.
    -Para mí es más que suficiente.

    Después de aquella conversación sintiéndome más tranquila por haber podido explicarle todo y viendo su reacción, le propuse tener allí mismo esa primera cita así que terminamos de comer y fuimos a la cafetería del centro comercial.
    Yo sabía que él trabajaba en una fábrica pero no sabía exactamente qué hacía allí, básicamente pasamos todo el tiempo hablando sobre nuestros trabajos, nos contamos un montón de cosas sobre lo que hacíamos cada uno, nuestros compañeros… y se nos pasó la tarde volando.
    Eran casi las 8 de la tarde cuando salimos de allí.
    Bajamos al parking a por el coche y cuando estábamos llegando dijo:

    -He querido besarte desde que te he visto salir por la puerta de la tienda, no me pareció apropiado hacerlo en ese momento, pero ahora creo que es la mejor manera de terminar nuestra cita.
    La primera vez que te besé fue también en un garaje, pero te pillé desprevenida y ahora quiero hacerlo bien.
    -Oh, créeme ¡lo hiciste muy bien!
    -Bueno, esta vez prefiero advertirte, voy a besarte porque tengo muchas ganas de hacerlo y voy a hacerlo despacio porque quiero disfrutar de este momento.

    No sé si pasaron 5 segundos o 5 minutos, pero me olvidé de que estábamos en el parking de un centro comercial lleno de gente un sábado a las 8 de la tarde.
    Cualquier cosa que nos rodease desaparecía cuando compartíamos esos momentos.
    Sujetó mi cintura acercándome a él mientras no dejaba de mirarme a los ojos, sonriendo.
    Me ponía muy nerviosa, pero él sabía perfectamente que aquel juego de lentitud y espera hacía que yo desease más ese momento, le gustaba provocarme.
    Y a mí me gustaba que lo hiciera.
    Me besó de manera suave, lentamente, saboreando cada roce de nuestros labios.
    Como si nunca lo hubiéramos hecho, como si fuera la primera o la última vez.
    Y me sentí pequeña y grande a la vez, y supe que a pesar de mis dudas y mis miedos, no podía perder todo aquello que sentía estando con él.
    Ese beso me supo a despedida, y también a un comienzo nuevo.
    Aún no lo sabíamos, pero aquella tarde y después de aquel beso, nuestra relación cambió.

    Respuesta
    Lectora Empedernida
    Lectora Empedernida on #141932

    AIQJFBQIQOFMNAÑQNDBBAKQPWOFBQOQNV

    Necesito más ya. Esto es como una droga!!!

    Respuesta
    Eugenia
    Eugenia on #141934

    Me tienes enganchada no, lo siguiente!!!

    Es un vicio.

    ¿Nunca has pensado en abrirte una cuenta en wattpad y publicar tus relatos por ahí?

    Respuesta
    Gordibuena23
    Gordibuena23 on #141937

    No hay más???? Sigue sigue,

    Respuesta
    Lady Miautito
    Participante
    Lady Miautito on #141942

    te has pensado publicarlo, por que es bueno. Me tiene enganchada, pero mucho XDDD

    Respuesta
    ladychic
    ladychic on #141946

    OMG!!!!! como nos dejas asi???? queremos másss

    Respuesta
    Pilar
    Pilar on #141950

    Estoy enganchadísima!!! Qué pasa luego?

    Respuesta
    U
    U on #142019

    Estoy enganchadísima y necesito saber cómo sigue. Deberías plantearte publicar el libro, llevarlo a una editorial. Aún así no nos dejes con la intriga que espero mi dosis diaria de la historia ????

    Respuesta
    Moetsi
    Participante
    Moetsi on #142071

    Mil gracias a todas las que me leeis!
    Para Eugenia: Ni siquiera sabía lo que era Wattpad hasta que lo has dicho jajaja
    Escribo por hobbie, nunca me he planteado publicar nada ni dedicarme a ello de manera profesional, no tengo formación ni nivel para eso, pero me alegra saber que os gusta y estoy súper emocionada con vuestros comentarios.
    El último capitulo que tenía escrito era el 4, pero la historia continua!
    Me pongo manos al teclado y en cuanto pueda publico el 5º relato.
    Gracias!!! <3<3<3

    Respuesta
    Debigafad
    Debigafad on #142111

    Porfavor espero el 5 ya!

    Respuesta
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Respuesta a: El Vecino: capítulo 4
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