El pasado lunes nos enteramos que estamos embarazados, el viernes tuve consulta con la doctora de cabecera y no fue del todo bien.
Resulta que mi doctora era una señora chapada a la antigua, que no creyó mis dos positivos y tuvo que hacerme otro test en el centro de salud (bueno, vale)
Sin apartar la vista del ordenador me preguntó que qué hacia allí, que no me correspondía ese centro (hace un año me mudé y sí me corresponde, pero aunque no me correspondiese existe la libre elección).
Aun sin apartar la vista de la antalla me dio la enhorabuena de muy mala gana. Me dijo que comiese mucha fruta y verdura, que me olvidase de los fritos y la bolleria industrial. Y que pidiese cita con la matrona.
Por último me aconsejó que no tuviese ningún contacto con gatos, cuando le dije que tenia dos gatas, le faltó tiempo para insinuar que debía alejarlas y deshacerme de ellas.
Gracias a este tipo de doctoras muchas embarazadas abandonan a sus gatos.
Desde luego jamas abandonaría a dos miembros de mi familia por la llegada de un nuevo miembro,pero es que ademas no suponen ningún riesgo, no salen a la calle, no comen carne cruda, y desde que sabemos que estoy embarazada yo no limpio el arenero. Señores doctores, lean un poquito.
Salí de la consulta desilusionada, cuando creo que tenia que haber sentido todo lo contrario.
Ayer mismo cambié de doctora.
Este viernes tengo la primera consulta con la matrona, miedo me da.