Hola, chicas, hace mucho que os leo y hoy me he animado a contar qué me pasa. Siento si se hace largo pero la verdad es que lo único que necesito es soltarlo y desahogarme y creo que aquí puedo hacerlo.
Llevo o llevaba con mi pareja poco menos de dos años. La relación era complicada porque somos muy diferentes pero los dos lo intentábamos porque querernos, por desgracia, nos queremos muchísimo. El caso es que yo tomaba la píldora y era muy religiosa con ella pero también sufro de migrañas con vómitos incluidos y, aunque intenté controlarlo y cuidarme, en algún momento la pastilla falló. Yo me encontraba en un período de estrés y ansiedad, la relación me consumía, tengo una nena pequeña… El caso es que las reglas empezaron a ser más cortas y yo simplemente lo achaqué al estrés y a que en mí esos desajustes son normales. No tuve ningún síntoma comparado con mi anterior embarazo, ni sueño, ni náuseas, ni dolor de pecho… Nada. Así que cuando fui a hacerme unas analíticas rutinarias y me dieron la sorpresa fue un shock y, sobretodo, fue tarde. Estábamos en el límite de poder abortar.
Yo me sentía súper culpable por no haber sido capaz de darme cuenta, no me lo explicaba. Mi chico no paraba de repetir que se le caía el mundo encima y que había que abortar sí o sí, que no podía hacer frente a esto. Así que me sentía el doble de culpable. A todo esto tenemos 31 y 36 años, trabajos estables, yo tengo mi hija y mi casa y no sería un gran problema tener un integrante más. Total, que intentamos por todos los medios abortar, él se volcó conmigo, me cuidó como nunca, me hizo sentir querida, me repetía todos los días cuánto me necesitaba y yo bebía de todo eso. Al final abortar no era una opción, era tarde.
Le di tiempo y espacio para ver qué quería hacer, le planteé todas las opciones: que él se fuera y no hacerse cargo, tirar para adelante pero por separado por lo complicado de la relación, intentarlo juntos… Ha estado tres semanas pensando, tres semanas en las que yo he estado para él siendo su soporte y su muleta y tragándome todos mis miedos y dudas, y el dolor de saber que me iba a tocar tirar para adelante sola y sin él. Él en esas tres semanas siguió cuidándome y queriéndome, incluso el día de antes de darme la noticia vino a casa y me miraba como si yo fuese su todo. Nos entregamos completamente porque yo necesitaba sentir que no estaba sola en esto.
El miércoles de la semana pasada me comunicó, por escrito, cómo se sentía y que no se veía capaz de tener un hijo por X motivos, que se iba. Que se iba dejándome a mí sola con una niña de 9 años, un bebé y el dolor de perder a la persona que amo. Pensaréis que desapareció, pero no, sigue aquí pero no ha sido capaz de venir a verme y decírmelo a la cara. Yo rota de dolor durante estos días le he escrito, buscado y llamado, he sido dura diciéndole que no era consciente de lo que estaba haciéndonos a todos. He intentado hacerle entrar en razón. Pero necesito rendirme, chicas. Dice que la relación no es lo suficientemente buena y que no puede hacerle frente a esto por mucho que me quiera. Y yo en el fondo le entiendo y le sigo queriendo, pero me duele, me duele muchísimo.
No veo la luz ahora mismo, no sé cómo voy a hacer esto sola con otra niña, no sé cómo voy a cuadrarme después con los horarios del trabajo. No quiero ser una carga para mí familia, no quiero que me miren con pena por ir con un bebé que no tiene padre, no quiero que este niño no tenga un padre que le acompañe en la vida por un acto de egoísmo y miedo. Me da miedo no ser capaz de llegar a todo y que mi hija pague las consecuencias, que se quede sin una madre que juega con ella y que es su compañera porque estoy demasiado agotada.
Él me dice que lo demos en adopción pero no me entra en la cabeza. Somos dos personas adultas y capaces, ¿Cómo vamos a dejarle sin mirar atrás? No veo cómo salir de esta y siento que cada vez me puede más todo y que no levanto cabeza. Que solo pienso en quedarme en la cama y ver las horas pasar. En parar el tiempo. Con todo este drama ni si quiera tengo el instinto maternal con este bebé y me hace sentir un monstruo. Mañana tengo la ecografía morfológica y se me hace un mundo tener que ir sola.
Siento muchísimo el tostón pero necesitaba sacarlo de dentro porque esta situación me supera, me avergüenza y me da mucho miedo.
