Hola welovers
Hoy vengo a soltar algo que me duele más de lo que quisiera admitir
Toda mi vida he sido «la simpática»
La que hace reír, la que se ríe de sí misma, la que siempre tiene una broma a mano para aligerar cualquier momento incómodo
Y os voy a decir la verdad
No soy así de nacimiento
He aprendido a ser así
He aprendido que si soy graciosa, la gente me acepta más rápido
Que si hago bromas sobre mí misma, anticipo las que podrían hacer los demás
Que si me río, no les dejo espacio para reírse de mí
Desde pequeña me di cuenta de que era más fácil gustar si no incomodaba
Si no hacía sentir a nadie incómodo con mi físico
Si era «la que tiene un cuerpazo» no podía ser, pero «la que es la leche de divertida» sí
Así que me adapté
Me especialicé en no incomodar
En hacerme pequeña desde la risa
En ser siempre «la que anima el grupo» aunque por dentro tuviera el corazón hecho un ovillo
Y ahora de adulta me doy cuenta de que ese rol pesa
Porque cuando yo estoy mal, nadie sabe verlo
Porque cuando quiero poner un límite, nadie me toma en serio
Porque para ellas yo soy la que siempre está bien, la que siempre tiene una frase graciosa para salir del paso
Y la realidad es que no siempre estoy bien
Que también me siento sola
Que también quiero ser escuchada sin tener que hacer un chiste primero
Que también quiero ser valorada no solo por lo que entretengo sino por lo que soy
Sé que he colaborado en crear esa imagen
Sé que muchas veces me he puesto la máscara de payaso para no mostrar la tristeza o la inseguridad
Pero ahora me duele
Y no sé muy bien cómo salir de ahí
Cómo ser vista como algo más que «la graciosa» sin tener que romper todo a mi alrededor