Hola chicas, les quiero compartir esta historia desde lo más profundo de mi corazón porque desde hace unos meses siento que estoy en un callejón sin salida en donde no encuentro respuesta ni sé bien que puedo hacer.
Empezando por el principio, voy a cumplir 30 años y estoy en una relación desde hace casi 3. Los comienzos no fueron sencillos ya que él estaba viviendo una gran crisis laboral, le era imposible encontrar trabajo y se prolongó durante casi un año, donde sucedieron varias cosas que fueron desgastando la relación, su carácter era cada vez peor, el sexo fue mermando y las discusiones cada vez más frecuentes, el golpe de gracia fue cuando me quedé embarazada (decidimos no tenerlo, pero fue un duro golpe para mí), ahí todo empeoró ya que yo empecé a darle vueltas a la cabeza sobre que habría pasado de ser la situación diferente y poder tenerlo.
Poco a poco, lo fui superando pero se me quedó esa herida, donde durante un tiempo todo me lo recordaba, luché porque la relación fuese bien, pero el iba perdiendo las ganas de hacer cosas, de sexo, y en general estaba muy apático, me encontraba en una situación muy delicada hasta que hace casi 6 meses prácticamente de la nada, empecé a hablar con otra persona.
De repente los días eran más bonitos, me hacía olvidar todo lo malo que había sentido el año anterior e incluso podía dar rienda suelta a pensamientos y emociones que con mi pareja había encadenado, sobre todo en el aspecto sexual, ya que yo tengo la mente abierta y este chico parecía entenderme muy bien.
Vale, llegados a este punto diréis, pues muy bien, deja a tu pareja y empiezas de cero. Pero lo cierto es que no es tan sencillo. A veces parece que la vida se ríe de ti, porque justo cuando yo me había decidido a dar un paso, todo cambió. Mi chico se volvió de nuevo atento y cariñoso, como lo era en un principio y encontró el trabajo que llevaba casi dos años buscando y la situación cambió por completo. En una palabra: me ofrecía todo lo que había deseado de repente.
Por otra parte, el chico nuevo, a pesar de personalmente compenetrarnos a la perfección, siento que no estamos en el mismo momento de la vida: él vive con sus padres todavía, está terminando un doctorado, trabaja horas sueltas y para colmo con casi 30 años ni tan siquiera conduce. Vamos, que lleva una vida de universitario, mientras yo teniendo su misma edad llevo años independizada con trabajo estable, coche y me he comprado un piso. Y ya no sólo eso, gestiona muy mal el estrés y ha tenido comportamientos inmaduros conmigo.
En cuestión de sentimiento por este nuevo noto que tengo una gran obsesión por el tema del sexo, lo que me hace sentir y esa adrenalina del principio, pero mirando más profundamente siento que estamos a años luz, mientras yo me planteo ser madre dentro de no mucho, él aún está viendo que hacer con su vida.
Mientras tanto, con el que aún es mi novio, ahora mismo es todo de ensueño, su situación se ha vuelto igual que la mía y aparte está súper cariñoso, atento y perfecto, todo lo que yo habría necesitado hace un año. ¿El problema? Que ya le miro y no siento lo mismo, le quiero pero no es igual y mis pensamientos se los lleva el otro con el que tampoco me atrevo a dar el paso porque cuando se termine la pasión, me va a quedar un niño del que me parece que voy a tener que ser su madre más que su novia.
No sé que hacer, de verdad que estoy exasperada por el reloj biológico y siento que a este paso nunca me voy a poder centrar ni formar una familia, que siempre ha sido mi sueño.
Agradezco vuestras opiniones. Un abrazo a todos
