Veréis. Conocí a un chico en el que no había reparado pues estaba demasiado centrada en conseguir trabajo y ya tenía pareja. Resulta que me dieron trabajo donde él está también. A esto que recordé lo mucho que me había ido apoyando en él sin darme cuenta en el proceso de buscar trabajo hablando por teléfono o WhatsApp…Empecé a trabajar y notaba como… magnetismo (?) entre los dos…
Yo aún tenía pareja (aunque la verdad sólo me hacía sentir mal conmigo misma así que terminó) Y las veces en que más triste fui a trabajar él siempre me animaba con algún comentario o alguna pequeña conversación… Noté que me apoyaba más con esos pequeños detalles que mi pareja estando conmigo todo un día… Y así fui como pensando más en él… En su amabilidad, en cómo era en tal o cual momento, observándolo más sin darme cuenta y notando cómo nos mirábamos a veces…

Según consulté a una amiga y mi madre no es buena idea pensar en tener nada ya que es el entorno laboral y nisiquiera le conozco bien y él tampoco ha dado ningún paso en claro… Pues de acuerdo a esto aproveché mis vacaciones para despejar y dejar un poco las ilusiones y poner los pies en la tierra. Pero cuando volví resulta que le había pasado algo y la noticia pues me preocupó quizás demasiado… Pasé todo el tiempo pensando en él y rezando porque volviera sano y salvo… El viernes me dijeron que con suerte vuelve el martes. Me haría muy feliz y me aliviaría verlo por allí de nuevo. Aunque no sé muy bien cómo evitar precisamente el hecho ese de que me guste tanto verlo…
Me emociona pero a la vez pienso que debería centrarme más en el trabajo. ¿Ustedes qué creen?