Hola chiquis! Soy la que escribió hace unos días un post sobre mi ex y su falta de higiene. Como me aconsejasteis, he hablado con él (ha vuelto a aparecer muy descuidado) y amablemente le he preguntado si tiene algún problema o si le puedo ayudar en algo, ya que yo he tenido depresión y sé que las ganas de asearse pueden verse disminuidas.
Me ha dicho que no, que no le pasa nada y que se siente genial (y le he notado muy bien, la verdad). Indagando más, ya se ha hartado y me ha dado una respuesta que os va a dejar el culo torcido:
-Verás… Es que a mí me molesta que siempre huelas a colonia y yo no te digo nada. No entiendo qué clase de persona se ducha a diario o lava tanto la ropa. Yo huelo a hombre, y los hombres no huelen a florecitas.
Mi cara de póker ha sido tan épica que la pobre camarera me miraba incrédula. Pero el señor ha continuado:
-Entre mi madre y tú me tenéis hasta los huevos. Nunca nadie se había quejado de que huelo fuerte ni de que no me lavo la cara… Es mi cuerpo y si no te gusta te jodes.

Spoiler: una amiga leyó el post y me dijo que también pensaba que era un guarro.
Aun así me ha vuelto a proponer quedar en su casa y, harta, le he contestado que no puedo. Que no me pone una persona con los calzoncillos sucios de 3 días y que por mucho que me guste que no puedo estar lavándole la cara o recordándole que tiene que lavar la ropa con 27 añazos que tiene…
Me ha mirado, se ha reído y encima me he sentido culpable por decírselo.
Conclusión: no merece la pena comer requesón solo por pena