Hola lovers! No he escrito nunca por aquí pero os leo prácticamente todos los días. Aprendo muchísimo de vosotras y vuestras respuestas me sirven para ver problemas míos con otra perspectiva.
Pues, hoy me toca consultaros, y ya sé que es un tema que más o menos ya se ha tocado por aqui, pero prefiero contároslo. De antemano pido perdón si os parece mucho texto, pero me gusta siempre dar todo el contexto posible.
Tengo un pequeño grupo de amigos, la mayoría trabajamos en la misma empresa durante el año, y en verano todos coincidimos en una localidad costera para trabajar en los diferentes establecimientos esta misma empresa.
Este grupo de amigos, si bien lo hice en el trabajo, es verdad que somos más como una «Red de apoyo». Estamos siempre para lo que otro necesite, organizamos viajes, salidas, nos ayudamos en lo que haga falta… Es mucho más que un grupo de compañeros de trabajo.
Y aquí viene la historia: el grueso del grupo trabaja en la misma sede, y yo, sola, en otra. Cada establecimiento tiene unos horarios y un tipo de servicio distinto. En el caso de ellos tienen un horario un poco más flexible que les permite hacer turnos seguidos y con día y medio de descanso, mientras que mis turnos son siempre partidos, sin saber muy claro a qué hora cerraré cada día, y con un solo día para descansar en semana.
Suelo ser yo la que esté preguntando cada día si para esa noche hay algún plan, si vamos a echar una cerveza por ahí, o lo que sea. Las contestaciones suelen ser que terminan muy cansadxs, que mejor otro día, etc. Y tampoco insisto. A veces también hemos comprado un par de litros para beberlos en la playa sin más, pero eso es lo de menos, y casi siempre los he comprado yo (pero que eso a fin de cuentas me da igual si lo estoy disfrutando con mi gente).
La cosa es que esta localidad se encuentra en fiestas, y el miércoles por la tarde vinieron varios del grupo a mi centro de trabajo a decirme que se iban todos a cenar a otra localidad, y que luego volverían para que nos pudiéramos tomar algo juntos. Yo súper contenta les dije que seguramente esa noche terminaba un poco antes, y que ya les llamaría.
Cuando termino, efectivamente, llamo a uno de ellos para preguntarles que qué tal iban, y me empiezan a insistir en que alguien me lleve a donde ellos estaban. Ellos saben que no tengo vehículo, y los compañeros que tengo en este centro de trabajo no me iban a acercar puesto que ya se habían ido a sus respectivos hogares, fuera de este pueblecito. De todas formas, si mis amigos iban a venir, ¿para qué tanta insistencia en que fuera yo allí? Y ya oliéndome la tostada les pregunté que si es que no iban a bajar aquí y tal cual: «no… No creo… Creo que nos vamos a quedar aquí en chiringuito x»
Me quedé tirada, excluida. Sentí que no era tan importante para ellos. Me dio una ansiedad tal que hoy, dos días más tarde, aún lo recuerdo y se me coge un nudo en la garganta y hasta ganas de llorar me dan. Sonaré exagerada, pero es que ese miércoles era el único día en que podíamos haber coincidido todos, porque a partir de este mes ya hay algunos que trabajan pero no pernoctan aquí.
Son personas muy importantes para mi. Y me dejaron fuera.
Aún no he hablado con nadie más que con uno de ellos, el que me dijo que se quedaban allí. Y su respuesta ha sido «tienes razón, te debo una, el dia que coincidamos de descanso pídeme lo que quieras que nos vamos los dos por ahí».
Pero es que no sé como enfrentar la conversación ni sé como proceder. Sinceramente, lo pienso y no sabría ni cómo mirarles a la cara. Nunca me había pasado algo así y no sé gestionarlo.
Estoy convencida de que no lo han hecho a malas, pero por otra parte me sorprende qué tan fácil se olvidaron de que yo estaba a unos cuantos kms deseando reunirme con ellos.
Reconozco que el hecho en sí no debería ser para tanto, pero no puedo evitar sentirme fuera de un grupo de amigos que es casi como mi segunda familia.
Os ha pasado? Qué hicisteis?
Muchísimas gracias por haber llegado hasta aquí, y por vuestra comprensión ❤️
