Peso a día de hoy 125 kilos – aunque el año pasado estaba en casi 140 – y mido 1.65. Estos datos son importante para que entendáis por qué vengo a contaros esto. Tengo 27 años y llevo más de 5 años pasando los veranos huyendo de las piscinas de mi pueblo. Bueno, realmente huyendo de los bañadores, porque a las piscinas voy, pero siempre con mi vestido o mi camiseta floja encima. Paso un calor de mil demonios así que no suelo repetir muchas veces la experiencia por mucho que me lo pidan mis amigas.
No sé qué es el que ha hecho click en mi cabeza pero este año me niego por completo a volver a asarme como un pollo debajo de la sombrilla. Y si voy a la pisicina será para estar toda la tarde a remojo, que es lo que adoraba cuando era niña.

Me he probado un bañador y por lo visto entro en él así que estoy decidida a dejar atrás mis miedos y disfrutar como una más. Siempre odié esas piscinas repletas de gente, de adolescentes que me miran como su me fuera a varar como una ballena, pero es que creo que lo que piense de mi un chaval que no tiene ni pelos en los huevos me tiene que resbalar mucho.
Os contaré mi experiencia pero ya estoy deseando que abran las piscinas para plantarme allí el primer día, no va a haber quien me saque del agua!!!!