Obviamente, no es abuso. Le has dicho que sí y, cuando te has sentido mal, ha parado. ¿Por qué resquicio extraño se podría calificar de abuso?
Lo que más bien creo que te ha pasado es que, realmente, no te apetecía. Que te has sentido obligada porque él no paraba de hacerte insinuaciones y, fruto de la cultura en la que has sido educada (como muchas hemos sido educadas), en cuanto el deseo ha despertado un poquitín has corrido en «cumplimiento del deber». Pero ese poquitín no era en realidad suficiente para permitirte disfrutar de una relación sexual en condiciones en ese momento y, cuando te has visto metida en el ajo, lógicamente te has sentido violada. Pero, en este acto en concreto, no se puede hablar de abuso, en mi opinión.
Otra cosa es que os falte comunicación de pareja porque deberías sentarte con tu marido y explicarle que has sido madre hace poco y que lo de volver a follar en condiciones va a necesitar un tiempo para volver. ¿Cuánto tiempo? El que sea necesario. Unas veces parecerá que estás como siempre y luego se te vendrá el cansancio, la responsabilidad y las hormonas encima y no querrás ni oír hablar de sexo en semanas. Pues bueno, es lo que tiene la maternidad. Es algo que a ellos les suele costar entender, porque no es vivencia que experimenten, pero hay que hacérselo entender porque sino pasan cosas como la que te ha pasado a ti y, si tu marido tiene un ápice de moralidad y de humanidad, también acaba sintiéndose mal.