Buenas tardes, os leo a menudo y jamas pensaría que sería yo la que escribiría estas palabras. Pero no puedo más.
Me encuentro en pijama, encerrada en casa con un puñado de pastillas en la mesita de noche y una nota de despedida encima de la mesa del comedor.
Mi marido se ha marchado, no se cuando volverá y si lo hace, si volverá a irse. Estamos pasando una muy mala racha desde hace meses. Me siento sola y hundida. Entiendo que en una relación, ambas partes pueden equivocarse, pero yo estoy al límite, le he pedido perdón, me he arrastrado, le he pedido que cambie y él me ha dicho que le amargo la vida y me castiga con su marcha y apagando el móvil.
Siento que no tengo dignidad como persona, y no quiero seguir sintiéndome así. Ahora mismo pendo de un hilo, no me importa el daño que pueda causar, simplemente quiero descansar.
Gracias por leerme.