Buenas tardes:
Os escribo porque llevo 10 años con mi pareja y casi desde el principio ha sido complicado. Tenemos una conexión muy profunda pero al mismo tiempo nuestros respectivos caracteres (fuertes) no nos lo han puesto fácil. Mucha susceptibilidad, malas formas…etc y consecuentes enfados.
Ambos hemos hecho terapia para crecer individualmente y de esta manera también hemos contribuido a que la pareja vaya mejor.
La cosa es que hay algo que no cambia y es que el cuando está muy cansado o agobiado explota y no me trata bien. Habíamos llegado al punto en que se daba cuenta y pedía disculpas rápidamente pero de un tiempo a esta parte vuelve a suceder y yo, que me he cansado de ser empatica y comprensiva cada vez me siento peor.
Tenemos una niña pequeña y esto no ayuda, pues hay poco tiempo personal y de descanso pero yo no reacciono como el (de forma gratuita) ni estoy todo el tiempo con la lupa de qué hace y qué no hace. Ambos estamos cansados (aunque yo más por las noches con la beba y mil cosas más) pero el de vez en cuando saca una artillería de reproches de lo que hago o no hago en casa, cuando en realidad yo no paro.

Es una persona muy exigente, y yo también, pero he aprendido a relajarme con el mundo y perdonar más la vida, pero él sigue con estos prontos castigadores que me hunden.
Luego sé que es buena persona y muy sensible, pero ese rasgo tóxico de su personalidad (le hace daño a sí mismo) me puede.
No quiero separarme porque cuando estamos bien estamos muy bien y tenemos una vida familiar feliz, pero al mismo tiempo ya no sé qué hacer con esos prontos que me afectan muchísimo y me suenan a maltrato e invisibilizacion.
Gracias por el desahogo