ya me pongo de nombre funar por lo que se me viene.
Esto no lo puedo contar en ningún sitio de mi vida real because of reasons, así que lo suelto aquí antes de que me estalle la cabeza y otras partes mejeje
Llevo ocho años con mi marido y los dos últimos la cama está muerta. No es que sea malo es que es siempre igual, en misionero o en cucharita si está inspirado unos diez minutos y buenas noches. Llevo años fingiendo orgasmos y convenciéndome de que esto es lo que hay cuando llevas tanto tiempo con alguien, que el sexo bueno es cosa del principio y luego te toca conformarte como todo el mundo.
Hace tres meses mi marido se fue un finde a una despedida de soltero fuera, y yo había quedado a cenar en casa con una pareja amiga nuestra. A mitad de cena a ella le llamaron porque su madre se había caído en casa y tuvo que salir pitando al hospital. Me quedé con él, el mejor amigo de mi marido los dos solos, con media botella de vino abierta y una pizza.
No hubo flirteo previo ni nada parecido. Pero empezamos a hablar de nuestras parejas, de lo aburrido que se vuelve el sexo después de tantos años y de ahí a estar liándonos en el sofá pasaron menos de diez minutos. Lo que vino después es lo mejor que me ha pasado sexualmente en mi vida y no lo digo desde el calentón lo digo con tres meses de perspectiva.
Cosas que nunca había hecho, cosas que nunca me había atrevido a pedirle a mi marido porque siempre pensé que él se iba a cortar. Con este no tuve que pedir nada, fue como si ya supiera.
Al día siguiente nos escribimos los dos casi a la vez para decirnos que había sido un error, que mejor olvidarlo y que nunca más. Y eso hemos hecho oficialmente. Hemos coincidido tres veces en cenas de grupo con nuestras parejas y nos hemos comportado de manual
El problema es todo lo demás. Desde aquella noche no consigo tener sexo con mi marido sin que en mi cabeza aparezca el otro, y cada vez que suena el móvil por la noche hay una parte mía que espera que sea él aunque sé perfectamente que no va a serlo.
No voy a pedir que no me juzguéis porque ya me juzgo yo bastante. Sé lo que está en juego, sé que es su mejor amigo desde hace veinte años, y sé que si esto sale a la luz vuelan dos matrimonios, una amistad y mi círculo social entero. Lo sé todo de sobra. Pero también sé que no puedo meter lo que descubrí esa noche otra vez en la caja donde estaba porque ya no cabe y que cualquier cosa que haga a partir de ahora va a tener consecuencias, incluso no hacer nada. Sobre todo no hacer nada.
Se que en este foro no os gustan las infidelidades y quizás y por eso precisamente vengo aquí, para leer las verdades y acabar de fustigarme. Buen finde.
