Esto que voy a decir me genera conflicto. Sé que es un tema muy delicado y que cada persona gestiona su trauma como puede. Pero hay algo que me chirría y no sé si soy la única que lo ve.
Hace unos años, una conocida mía —ni amiga íntima ni desconocida— contó que había sufrido abuso por parte de una expareja. Yo no sabía nada pero cuando lo compartió fue impactante. Se armó mucho revuelo. Todo el mundo la apoyó, se compartió el post, se le dio cariño, se le dio voz. Y me pareció bien. Me pareció necesario. Pensé: qué valiente, qué bien que se hable de esto.
Pero lo que ha venido después me está removiendo mucho. Porque desde ese momento ha convertido esa historia en su marca personal. Ha crecido muchísimo en redes. Ha conseguido patrocinios, charlas, entrevistas, colaboraciones con marcas, incluso está escribiendo un libro. Y todo eso lo ha construido desde ese punto: el trauma como carta de presentación. Y sin ser ella psicóloga, ni similar aunque creo que ahora anda estudiando algo de coach.
Y aquí viene lo que me incomoda, lo que no sé si está bien decir: ¿hasta qué punto se puede usar algo tan doloroso como una herramienta de autopromoción?
No estoy diciendo que se lo haya inventado. No estoy quitándole valor a lo que le pasó. Pero me da cosa ver cómo cada vez que su visibilidad baja un poco vuelve a compartir una foto llorando, un reel con música triste etc
¿Me hace mala persona pensar esto? ¿O de verdad hay un límite que no deberíamos cruzar entre visibilizar un trauma y explotarlo?
Es un tema que no se puede comentar en voz alta sin que parezca que estás cuestionando a una víctima. Hay algo que huele raro. O al menos a mí me huele raro. Y a la vez me da miedo admitirlo. Como si estuviera traicionando a todas las mujeres que han pasado por algo así. Espero un debate desde el respeto, gracias.
