Siempre he sabido que a los que no bebemos alcohol se nos mira raro, eso no me sorprende. He leído hasta en esta web post sobre ello. desde amigos pesados que te insisten hasta gente que cree que eres un aburrido por el mero hecho de no beber.
Pero reconozco que no me esperaba que al avisar de que no vamos a servir alcohol en la boda, tanta gente pusiera el grito en el cielo.
Ni a mi futuro marido ni a mi nos gusta el alcohol. Ambos hemos tenido experiencias familiares tristes relacionadas con esta droga, y nos genera mucho rechazo. Ni lo bebemos, ni nos gusta ver a la gente borracha, y por eso nos gustaría que nuestro día fuera libre de alcohol.

Habrá comida, bebidas ricas SIN, y mucha diversión, pero CERO alcohol.
Pues bien, ya hemos empezado a recibir comentarios e incluso algunas personas diciendo que una boda sin beber no es una boda y que para eso no vienen. Nos han llegado estos comentarios hasta de algunos familiares. Algunos de broma y otros no tan en broma.
Obviamente no vamos a ceder a algo así que tenemos tan claro, pero me gustaría saber si os parece normal que la gente no sea capaz de atender a un evento y disfrutarlo si no se puede emborrachar. Y que eso prevalezca por encima de las prioridades de los novios. No sé, me cuesta entenderlo y no sé si soy yo.