Estoy hasta el potorro de mi suegra, de verdad que no puedo más con ella y mi marido, le dice las cosas, pero ella sigue y sigue…
Mi hijo es un niño de cinco años y es muy inquieto, es un niño que necesita estar ocupado, jugando, no le gusta, por raro que parezca, jugar a la videoconsola o ponerse a pintar.
Pues cada vez que nos juntamos, veo como mi suegra lo mira y niega con la cabeza, y al final acaba soltándome que lo lleve al psicólogo porque es hiperactivo sí o sí, que no entiendo cómo no hago nada.
Ya lo he discutido con ella, y el problema es que lo compara con el hijo de mi cuñada que es demasiado tranquilo, no es un niño que juegue bruto y le gusta sentarse con el móvil.
Estoy muy cansada ya de esta situación, pero tampoco quiero dejar de ir a las reuniones familiares, me llevo bien con todos, y mi hijo las disfruta mucho.
