A ver si alguien me puede decir lo que me pasa porque no quiero sentir esto.
Desde el año pasado para aquí siento como que aborrezco a todo el mundo. De repente es como si le viese defectos a todo mii grupo de amigas sin tener motivo.
Entonces pensé, bueno estaremos en distintas épocas vitales, yo soy más joven y algunas son de 40 para arriba y las de mi edad están con sus familias y eso.
Pero es que ha llegado un punto es que no quiero ir esta noche al cumple de una de ellas, de las de 40 para arriba. Sin ir ya estoy pensando en qué narices hacemos un día con ambiente por la calle las cinco metidas en casa de la cumpleañera, en vez de bajar un poco por la calle. Dos seguramente se agarren una cogorza y empiecen con «cuando era pequeña mi padre no me quería» y las otras dos estarán calladas riéndose.
Estes planes están bien pero no siempre, somos 5 mujeres solteras, por lo que no tenemos que dar explicaciones a nadie ni nada que hacer al día siguiente porque es festivo, pero siempre es igual.
Luego me pasa que con una de ellas me siento rara, no sé de qué hablar, pasamos de todo a nada. No me apetece contarle nada de mi vida,por lo que nuestras conversaciones son sobre el tiempo. Esto antes no era así, pero creo que a estas alturas de nuestra amistad nuestra relación se estancó debido a su hermetismo, nunca cuenta nada más que cosas simples. Y con los años me he dado cuenta que es como una señora cotilla, ella te escucha, te dice lo que tienes que hacer y si no sigues su opinión es como que se enfada. Entonces, para sentirme juzgada paso.
Las otras no salen a menos que haya posibilidad de ligar, y sí la hay, si pueden eliminar competencia te dan plantón.
Son amigas 10, pero cuando hay hombres adiós cerebro.
El tema es que ellas siempre han sido así, ¿por qué me molesta ahora? Tampoco es que muestra mucha tolerancia al resto de amistades, es como que todas las cosas que me han sentado mal a lo largo de los años (el pisarme al hablar, el no notar interés por mis cosas o todo lo contrario, el controlarme lo que hago o dejo de hacer) me estuviese diciendo «hasta aquí».