Estoy tan harta que he tomado una decisión drástica, porque ya no puedo más. Tengo dos hijos, una niña de 14 años y un niño de siete. Me quedé viuda cuando el pequeño apenas tenía dos años y desde entonces saco adelante yo sola los dos peques con mi pequeño sueldo y mi pensión de viudedad
Siempre ha sido una hormiguita y a pesar de las dificultades siempre meto algo en un bote que tengo para Urgencias que puedan surgir.
Les compro las cosas que puedo, no siempre son todas porque no es posible pero la verdad es que hago bastantes esfuerzo para que no se sientan diferentes a los demás.
El problema es que la niña ha decidido que eso no era suficiente y me ha estado robando del bote, sin que yo me diera cuenta. Al principio era poca cantidad y como no lo recuento todo el tiempo no me di cuenta pero el otro día fui a coger dinero para arreglar las ruedas del coche y apenas quedaba nada. Estoy destrozada porque ahora tengo un problema económico grande y porque se ha cargado toda mi confianza.
La he castigado sin el móvil, pero no me parece suficiente así que voy a venderle todas sus cosas y caprichos que hemos ido comprando los últimos años para que aprenda. De esa manera podré arreglar las ruedas del coche o por lo menos 2 de ellas.
Quizás suene demasiado drástico y un castigo demasiado grande, pero es que ya no puedo más y creo que hay que cortar de cero todo ese tipo de actuaciones antes de que vaya más.
Soy consciente de que mi hija no me hablará durante meses pero es lo que hay.
