Buenos días, me siento mal conmigo misma porque hace un año renuncié a un ascenso que me merecía y quería por anteponer mi relación. Era un puesto que requería mucho esfuerzo, dedicar más horas y mucho estrés. Lo puse todo en una balanza y decidí no aceptarlo porque me imaginé que mi relación se resentiría al no disponer de tantas horas para nosotros.
Siempre hemos estado bien y nos queremos muchísimo, pero ahora veo que perdí una gran oportunidad por amor y no sé si hice bien. El dinero no lo es todo, pero ayuda y creo que ahora nos habría venido muy bien. Siento que me he equivocado y que aunque hubiéramos tenido menos tiempo para nosotros, hubiéramos podido encontrar la forma para salir adelante sin tener que renunciar yo a mi carrera profesional.
