Desde que era joven, siempre tuve un sueño, irme un curso de Erasmus a estudiar en el extranjero, sin embargo, mi padre falleció y mis sueños se truncaron. Mi madre necesitaba ayuda en casa y tuve que abandonar mis estudios y ponerme a trabajar. Después conocí a mi marido y cuando tenía 27 años me casé con él.
Tras la boda llegó mi primer hijo y tres años después el segundo. Ahora yo tengo 45 años y me siento muy frustrada por no haber podido cumplir el sueño de estudiar una carrera y vivir la experiencia de intercambio en el extranjero.
Hace poco me enteré de que había una posibilidad para solicitar una beca y tratar así de estudiar al menos un semestre fuera. Esto implicaría matricularme en la universidad y hacer un intercambio.
En un arrebato de ilusión la solicité sin consultárselo a nadie, pero ahora que se acerca el momento de que den las listas definitivas, me he dado cuenta de que probablemente lo he hecho mal. No debería haberlo hecho sin consultarlo como mi marido.
Llegados a este punto, no sé qué es peor si seguir callada por si no me dan la beca, o soltárselo ya y ver qué pasa. ¿ Qué haríais en mi lugar?
