No sé si está bien decir esto. De hecho me da hasta miedo escribirlo en voz alta. Pero necesito soltarlo en algún sitio donde no me juzguen.
He tenido a mi segundo hijo hace poco. Es un bebé sano, duerme, come y lo estoy cuidando igual que cuidé al primero. Pero hay algo que no encaja. No me siento igual. No siento ese clic. Ese flechazo. Esa sensación de estar embobada que tuve la primera vez.
Con mi primer hijo fue diferente. Lo vi y lo amé con una fuerza que me sobrepasó.
Con este… lo quiero, claro que lo quiero. Pero no me sale mirarle y llorar de emoción. No me sale hacerle mil fotos. No me paso horas mirándole mientras duerme.
Y lo peor es que me siento una madre horrible por ello.
He hablado con una amiga y me dijo que es normal. Que a veces el vínculo tarda más en formarse, que estoy agotada, que tengo más cosas en la cabeza, que el segundo no llega con la misma novedad que el primero.
Y puede que tenga razón. Pero me pesa. Me duele no sentir esa misma intensidad.
Sé que esto pasará, o eso quiero creer. Que un día me despertaré y ese amor bestia me golpeará también con este hijo. Pero mientras tanto me siento sola, culpable y con miedo.
¡Ese vínculo llega después? ¿O hay madres que simplemente no lo sienten igual y aprenden a vivir con eso? gracias foro
