Buenas a tod@s!
Os escribo en busca de desahogo, como si estuviera tomando café con un par de amigas de toda la vida sin hostilidad, por favor.
Resulta que llevo con mi marido 12 años de relación y tenemos 33 años. Hace ya un año y medio para acá a mi marido se le ha despertado el instinto paternal, pero yo el maternal lo tengo intermitente, y eso me está matando…
Hay veces que deseo mucho que tengamos un hijo y formar una familia, y de hecho ya de puestos (si se pudiera) me gustaría tener dos, peeeeero hay otras veces que me da una pereza sacrificar la vida taaaaan cómoda, bonita y romántica que tengo con mi marido que lo flipas.
Obviamente que quiero vivir lo bueno de la maternidad, es decir, cuando me dicen «Si lo tienes no te vas a arrepentir, porque es un amor tan inmenso y puro, que todo merece la pena». Vale, eso claro que quiero vivirlo, de esa parte no tengo dudas 😅😂 La duda está en, ¿pero lo bueno me va a compensar realmente tanto lo malo que venga?…. Lo tipico de trabajo, niños, casa, estrés, los niños malos, descuidar la pareja los primeros años, etc…
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¿Hay un momento en el que se tiene el instinto maternal suuuuuper claro? O la gente tiene hijos aún con estas dudas y no tenerlo del todo claro?…
Me encantaría ser blanco o negro en esta situación, es decir, o lo super deseo o no lo deseo nada, pero me siento en medio totalmente… Por un lado no me quiero quedar sin vivir la experiencia y tener un hijo con mi marido, y por otro lado… ¿Me superará la experiencia..? Que agobio…
Por cierto, él me ha dicho que si viene, bienvenido es, y que si al final no, pues que sin problema ninguno, es decir, que no hay presión ni problema por su parte.
Gracias por leerme!!