Hola bonita. No es lo mismo tenerles asco que una fobia, que es lo que parece que te pasa a ti. Es un miedo irracional que no pue1des controlar.
Si sientes que te dificulta tu día a día (las cucarachas están ahí, se cuelan por todas partes) se puede hacer terapia de exposición, y poco a poco la fobia se va superando. Lo mejor es hacerlo con una persona profesional y especializada en eso, que te va a ir marcando las pautas y acompañar en el proceso. En las fobias siempre hay algo detrás, son un mecanismo de la mente para ocultar otro miedo más profundo.
En mi caso era fobia a las arañas. Te cuento lo que yo hice, pero soy un poco bruta, lo mejor es hacerlo con un profesional.
Ver una araña me daba terror, me paralizaba, no dormía en toda la noche, tenía pesadillas, lloraba… intentaba que no se me notase demasiado, pero lo pasaba realmente mal. Y era una mierda, porque mi familia pasábamos los veranos en el campo, y me encantaba ir de excursión y la acampada. Era imposible no encontrarmelas, y vi que esa fobia condicionaba mi vida, y no me daba la gana.
Empecé viendo fotos de arañas, para un trabajo de la facultad. Mis compañeras se mondaban de la risa, porque lloraba a moco tendido mirando libros de arañas.
Después me puse a dibujarlas, muchos, muchos dibujos. Semanas dibujando arañas, aprendiendo como son todas sus partes. Cuando ya me sentí preparada acudí a una exposición de terrarios que había en mi pueblo. Hablé con el encargado, le conté la película y le pedí si podía tocar la tarántula más gorda que tuviese. El chico acepto. Primero me atreví a tocarla en su mano, y después acabe cogiendola yo.
Y sentí un alivio inmenso, como si me quitaran un peso de los hombros. Y me acordé de las noches de cuando tenía dos años, que yo pasaba mucho miedo, y lloraba y llamaba a mi madre. La pobre seguía la doctrina del momento, que decía que a los niños no hay que atenderlos para que no se acostumbren…
Pasaba muchísimo miedo, y me escondía durante horas debajo de las sábanas. Había visto una película de arañas (de refilón) y pensaba que si no me escondía debajo de las sábanas, millones de arañas me atraparian. Esa era la fobia, no las arañas, el miedo a ser abandonada por mi madre ante un peligro, aunque imaginario, yo lo sentía como cierto.
Y hasta ahí llego mi fobia a las arañas. Me seguian dando respeto, pero poco a poco cada vez menos. Ahora soy capaz de sacar las que encuentro en mi casa, y hasta haberle puesto nombre a la araña lobo de detrás de los armarios.
Todo esto te lo cuento para que veas que se puede salir de esa fobia. Es un gran esfuerzo, pero merece la pena.
Y para las cucarachas, en mi casa entran por los sumideros de fregaderos, lavabos y bañera, así que tengo siempre puestos unos pequeños coladores especiales que no se como se llaman. Por la noche cerramos los tapones de los lavabos, y desinfecto las cañerías con frecuencia. No les tengo fobia, pero son el único insecto que me da repelús, y las huelo y todo. Para matarlas lo mejor es un buen insecticida especializado. Un chuf y mueren rápido.
Tengo una amiga que vive en un bajo y lo solucionó con dos gatos. Las pillan todas. No desaparecen , pero se las encuentra ya muertas.
Espero que le puedas poner alguna solución. Un abrazo.