Buenos días, amigas????. Estoy en un punto de mi vida en el que nunca me había sentido tan a gusto y segura conmigo misma. Me siento fuerte, empoderada y capaz de todo. Vamos, que a veces siento que puedo comerme el mundo de un bocado. No obstante, este paraíso terrenal de la autoestima se desmorona cada vez que tengo relaciones sexuales. No puedo evitarlo, ni sé como evitarlo.
Os explico. Todo es genial con cualquier chico con el que esté, hasta que llega el momento de desnudarse. Me siento muy vulnerable, me veo un montón de defectos que en mi día a día nunca percibo. Me vuelvo paranoica, aunque se de buen grado que mi pareja sexual está disfrutando del momento, que está disfrutándome. Me paso todo el polvo pensando en mis michelines, en el horrible sonido que hace mi barriga contra su torso, incluso planteandome si lo estoy aplastando. Nunca lo disfruto al 100%. Intento relajarme, disfrutar del momento, pero no puedo. Siempre estoy rígida, incluso metiendo barriga, en tensión durante todo el proceso. Sé de buen grado que mis compañeros lo pasan genial, que dicen que soy genial, pero aunque llegue a creerme esto aunque sea un poquito, no puedo evitarlo. Me bloqueo por completo.