Normalmente, cuando se ponen a la defensiva y utilizan la típica muletilla de «eres una insegura», «estás paranoica» y cosas así, mal asunto, porque, en lugar de dejar las cosas claras, atacan. Eso pone de manifiesto que hay algo que les incomoda. Y ya, si dices que lleva tiempo raro, con un cambio brusco de actitud, eso canta aun más. No aclara qué puede pasar, pero sí que algo ocurre.
Si yo no tengo nada que esconder, enseño las conversaciones del grupo sin decirte que si quieres mirarlas, o te invito a venir a esas salidas para que veas en primera mano que no pasa nada. Así se resuelven las cosas, aportando pruebas y verdades, no acusando de inseguridad a nadie. Proponle ir con ellos un día, a ver que dice. Si te anda con evasivas o dice que no, ahí ya has dado en el punto clave. Si accede y ella no está, también es prueba de que tiene algo con ella que no quiere que tú sepas.
Por cierto, cuando te hacen el numerito de «mira el móvil si quieres», ellos ya cuentan con que no lo vas a mirar porque sería ponerte en evidencia como celosa tóxica. ¿Sabes como descubrí la infidelidad de mi ex? Haciendo EXACTAMENTE ESO. Ya que pensaba que era una celosa patológica, pues lo usé a mi favor. Conversaciones guarras para llenar 10 fanfics calentorros. Al final, me acabó hasta confesando que no solo era con ella físicamente, sino en chats guarros y sexo virtual con toda la que se dejara. Esperé y esperé el momento oportuno, con paciencia, con muchas lágrimas, pero cayó en su propia crapulencia. Lo dejé, llevábamos casi 8 años. Fue lo mejor que hice en mi vida.