Reproducimos un tema que nos ha llegado a [email protected]
Por favor que sea anónimo chiquis
El asunto es este: mi ex, con quien estuve durante 5 añazos, es de mi grupete de toda la vida. Ahora ya no estamos juntos (obviamente, sino no estaría planeando la boda con otro, jeje), pero aún seguimos compartiendo amigos y quedadas, aunque ya no sea el mismo rollo de antes.
Y ahora viene el marrón: ¿lo invito a mi boda o no? No os voy a engañar, a mi prometido no le hace ninguna gracia la idea de ver a mi ex el día de nuestra boda. Lo entiendo, la verdad. Pero también me sabe fatal no invitar a mi ex cuando va a estar todo el grupo de amigos. Se va a notar un montón que es el único que falta y no quiero que nadie se sienta mal.

Quiero que mi futuro esposo esté a gusto en nuestro gran día y si no invito a mi ex, sé que estará más tranquilo.
Pero por otro lado, también pienso: «Venga ya, solo es una invitación. No pasa nada». Al fin y al cabo, mi ex es una parte de mi vida y de mi historia. Además, sigue siendo mi amigo y parte de mi círculo de amigos.
En fin, estoy hecha un lío