Estuvimos juntos 6 años. De los 20 a los 26.
Amor de juventud de los intensos y de los que piensas que van a durar para siempre.
Ahora tengo 34, han pasado años y aunque ya no hay sentimientos románticos no es como que se me haya olvidado todo.
El tema es que tenemos amigos en común sobre todo del grupo de veraneo de toda la vida. Y aunque ya no somos íntimos seguimos coincidiendo en planes, en cumpleaños, en barbacoas.
Yo ya tengo mi vida, él la suya… y ahora se casa.
Y me ha invitado.
Y no sé qué hacer.
A su novia la he visto un par de veces y me cayó bien pero no tenemos relación.
toda esta situación me ha removido cosas que no sabía que tenía tan guardadas.
No porque le siga queriendo sino por lo raro que me parece estar en su boda viendo a toda su familia —con la que me llevaba genial, por cierto- sabiendo que ese podría haber sido yo hace unos años
No sé si sería incómodo, si me va a hacer daño, si me voy a arrepentir si no voy… o si estoy dándole demasiadas vueltas a algo que en realidad podría ser simplemente una fiesta más.
¿Habéis ido alguna vez a la boda de un ex?
¿Os arrepentisteis? ¿Fue bien?
¿O soy una intensa y lo mejor es arreglarme, sonreír brindar y quedarme con lo bueno?
