Buenos días,
Aviso de que lo que voy a contar no es lo típico, de hecho he barajado la posibilidad de no publicarlo, pero tengo a mi marido super ofuscado y como cuente esto tanto a la familia paterna como a la materna salimos en el telediario.
Nuestro hijo, Marcos, ha empezado 3º de primaria en su colegio, como en muchos cada cierto tiempo los mezclan, por eso de la cohesión y demás.
Marcos llevaba una semana raro, si que quería ir al colegio, porque le gusta mucho informática y las matemáticas, pero es mi hijo, lo he parido, (perdón por la expresión), y lo conozco como a nadie, así que el sábado por la mañana, mientras hacía deberes, su padre, le preguntó por un amigo suyo y el padre de este, la conversación derivó en hablar de los niños de este curso, al principio todo bien, pero cuando dijo, «estamos sentados en mesas cuadradas de 4 en 4 y el lunes nos cambiaron,» algo hizo click en mí porqué pensé, desde el lunes está raro, así que le pregunté con quién se sentaba y cuando dijo el nombre de Santiago( nombre ficticio), se empezó a poner muy nervioso.
Al final no sé como lo hicimos mi marido y yo, pero nos acabó contado que Santiago, va tocando sus partes a todos los niños de su clase porque dice que le relaja, claro imaginaos nuestras caras, además nos comentó que al que se sienta a su lado esta siempre haciéndoselo, porque Santi dice que el colegio le pone nervioso, resulta que ese niño también iba con mi hijo el año pasado y me llevo bien con su madre y justo hablamos de que también su hijo estaba raro desde el lunes pasado.
Yo le pregunté a nuestro hijo si se lo había dicho a la profesora, me contestó que sí, pero que la profesora aunque fueron los 3 niños, les dijo que mentir estaba mal y que eso era muy fuerte.
En estas mi marido le ha dicho a nuestro hijo que la próxima vez le pegue un puñexxx en la cara, que si le castigan iremos nosotros y les cantaremos las 40 y que si hace falta espera al niño al padre y a quién haga falta a la salida del colegio.
Nosotros desde bien pequeño, le hemos inculcado a Marcos el hecho de que nadie sin su consentimiento le puede tocar, ni nosotros, ni los abus, tíos, primos o quién sea.
El Lunes y Martes Santiago no fue a clase y se notó porque mi hijo venía contento como antes, pero hoy ya le hemos visto en la entrada, sólo, por que su padre va con el coche, lo baja y se sube otra vez, así que no he podido hablar con él.
Le he dicho a mi hijo que después de estar toda una semana así , hablarlo con la profesora y que esta se lo tome a cachondeo, tiene mi permiso cuando yo soy la de la no violencia, de darle un puñetazo o lo que considere al niño, si la profesora le castiga o le dice algo nos lo tiene que decir porque concertaré yo una reunión con ella y le explicaré por qué él actúa así.
Mi marido me ha llamado y en cambio me ha comentado que como Marcos hoy venga castigado o afligido, como estos días, después de su turno de noche mañana por la mañana, hace guardia en la puerta del colegio así se tenga que estar 4 horas y le saca los colores al padre.
Yo en parte pensé lo de tener la reunión con la tutora, por si el niño en su casa, esta viviendo algo que obviamente no le toca, y tengo la sensación de que si esa es la razón de que Santiago actúa así por eso, pueda tener represalias también contra él y ese es mi debate interno, lo que si sé y tengo clarísimo es que esto no puede seguir así.
