Buenas tardes, esto no es para pedir consejo, simplemente es un mero desahogo, un desahogo de meses de lucha, una lucha de la cual nunca creía que sería parte, pero sí, aquí estamos.
Para empezar y poner en contexto, me gustaría presentarme. Podéis referiros a mí por G, tengo 20 años y soy estudiante universitaria, nunca he sido ni muy gorda ni muy delgada, aunque estaba más tirando a “gordita” según la sociedad que a delgada (mido 1,67 y pesaba 68 kg). Siempre se han metido conmigo y siempre he tenido mucha falta de autoestima. Siempre he sido una persona a la cual le ha gustado comer, me encantaba, comía de todo, no hacía deporte porque jamás me ha gustado y era muy feliz salvo por el hecho de mi físico.
Todo comenzó en septiembre, me mudé de piso a un piso compartido por primera vez, dado que estudio fuera de casa. Decidí apuntarme al gimnasio con un amigo con el objetivo de ponerme fuerte y oye, si se tercia adelgazar un poco. Comencé a ir al deporte, todo iba bien, me gustaba y lo compaginaba perfectamente con mis estudios, amigos y todo era perfecto, porque no hacía dieta, comía de todo, aunque reduje mucho la comida “basura” aunque una vez a la semana salía con amigos y siempre cenaba por ahí (pizza, hamburguesa…etc.). Pasado el tiempo, comencé a reducir mucho mi ingesta y a hacer cada vez más y más deporte, y todo se agravó cuando fui a mi casa y empecé a recibir halagos de familia y amigos, me sentía bien, pero ya tenía miedo a ciertos alimentos, como los dulces, pizzas…no quería ni olerlos.
Recuerdo que mi novio me regaló un kínder y no quería ni acercarme. Pasó más y más el tiempo y cada vez estaba peor, comencé a pesarme todos los días, contar TODAS las calorías de lo que me comía, a pesar todo lo que comía, hasta verduras, hacía hasta reglas de tres para saber las calorías exactas y a hacer cada vez más y más deporte solo con el fin de adelgazar y no engordar, me daba miedo comer hasta fruta y hacía más y más deporte, cada vez iba a peor. Tenía mucho miedo y le pedí ayuda a un conocido nutricionista que me hizo un menú que empecé a seguir hasta que, en una comida familiar, me di un atracón, comencé a comer y no podía parar y como consecuencia acabé vomitando en el baño del restaurante, volvía, comía y vomitaba, así continuamente.
Cuando llegué a mi casa, le conté a mi familia lo ocurrido y a mis amigos, los cuales, por no saber reaccionar me acabaron dando de lado. Pasó el tiempo y llegó navidad, yo ya estaba mucho mejor, no me pesaba constantemente y comía mejor, pero seguía matándome a hacer deporte, comía poco y tenía miedo a muchos alimentos. Recuerdo en navidad, ver a la gente comer y no saber ni cómo actuar con normalidad, como comer “normal” había tanta comida… recuerdo a mi familia ir a cenar churros con chocolate y yo comerme una triste tortilla francesa.
En navidad hice bastantes avances, comencé a comer mejor, aparte me comí un gofre sin sentirme culpable, es una tontería pero algo es algo. Actualmente he vuelto a mi piso, he dejado el gimnasio, no me gustaba y no quiero hacer algo por obligación, hago ejercicio en casa y estudio para los exámenes, pero es frustrante estudiar y sentir que siempre tienes hambre, no se ya lo que es comer bien y lo que es comer mal, siempre me quedo con más hambre y tengo miedo de que sea ansiedad y no hambre y no sé qué hacer, porque aunque he salido de esto sigo teniendo miedo a alimentos y a engordar cuando es gracioso pero de verdad, me encantaría volver a engordar los 10 kg que he perdido y volver a antes, a estar incomoda con mi físico pero ser feliz, comer lo que quería y cuando quería, lo que me apetecía… Gracias por leerme y perdón por la chapa, pero necesitaba desahogarme. Os leo.