Perdonad, que con la publi, se me ha movido el cursor y le di sin querer a enviar.
Decía, que en general, vivimos en una sociedad en la que por norma general las mujeres ganan mucho menos que los hombres y, aunque hayamos accedido en el mundo laboral desde hace unas décadas, no estamos al mismo nivel económico. Me parece que esta falsa igualdad se sigue dando en las casas con este tipo de comentarios, de si tu aportas el 30%, solo tienes derecho a estar en el 30% de las escrituras.
Vamos a llevarlo a otro extremo, un día, una pareja tiene hijos, y la pareja paga 30-70% de los gastos de los hijos, quién debe de tener más responsabilidad en el cuidado de los hijos? El que cobra más? El que cobra menos? Ambos tienen que tener corresponsabilidad?
Osea, vamos a ver, lo que ahorráis en pareja, es de la pareja, qué importancia tiene quien aporte cuánto?
Hay muchas fórmulas para la economía familiar, pero desde luego que creo que nunca debería de haber una persona que se «beneficie» más que otra, creo que ambos tienen que tener la misma riqueza y, por tanto, las mismas posibilidades.
En mi caso concreto, lo hablo desde el lado contrario, yo soy de las excepciones de que gano 3 veces más que mi pareja.
Nos fuimos a vivir juntos comprando una casa viniendo ambos de casa de nuestros padres. Antes de vivir juntos, ya teníamos una cuenta juntos para ir ahorrando para nuestras vacaciones y nuestras cosas en pareja, pero no teníamos mucho dinero ahorrado, así que nos dedicamos 1 año y poco antes a ser unos hermitaños y ahorrar lo máximo que podíamos, en mi caso, aunque no ganase entonces 3x que él, mi capacidad de ahorro era superior porque yo no tenía que pagar un coche ni gasolina ni el seguro y el sí. Pero nunca fue un problema, ambos hicimos nuestro mayor esfuerzo, dentro de nuestras posibilidades. Cuando llegó el momento, todavia nos faltó algo de dinero y mis padres nos lo prestaron, la deuda estaba a nombre de los dos y volvió a ser lo mismo, si les pagábamos a mis padres 150€ al mes, no mirábamos que yo pagase 100€ y mi pareja 50€, vamos, es que ni se me pasó por la cabeza.
Aún así, os diré que estuvimos como 1 año y pico poniendo dinero por porcentajes, cada uno yo que sé, no recuerdo bien, pero el 70% de nuestras nóminas iba al común y el resto para cada uno. Parecía lo lógico, porque yo ganaba más y mi recompensa era tener más dinero, poco a poco me di cuenta que esto era igualdad pero no equidad, no quería que dentro de la pareja fuésemos diferentes en ningún caso, cada uno aporta a la pareja cosas diferentes y, sinceramente, creo que no debería de haber tanta barra de medir.
En general, las mujeres sustentan un montón de trabajo y carga que no es remunerado pero encima son ninguneadas para que su salario no justifique tener los mismos derechos.
Actualmente, el sistema que tenemos mi marido y yo, es uno en el que nos parece más justo y el nivel económico de ambos es el mismo pero nos permite tener cierta independencia económica.
Todo nuestro dinero va a una cuenta común y nos hacemos unas paguitas cada mes a nuestras cuentas para cubrir cosas que no son de la pareja y que cada uno se gestione, pero que cada vez son las menos y cada vez metemos más cosas al gasto común!
Ambos estamos muy felices de que yo gane 3x más y el apoyo de ambos al otro es incondicional en todo y el nivel económico el mismo, independientemente de qué cantidad aporte cada uno, como decía, personalmente el repartir por porcentajes o por el nivel que puede cada uno, es discriminatorio y, me parece que lo que hay que plantearse es que futuro tenéis en común, tanto si sale bien como si sale mal, quieres que la otra persona esté en la mierda porque tuvo que dedicar dinero por encima de sus posibilidades para que esa vivienda no sea suya?
Yo diría en este caso, o todo o nada, es decir, o estás al 50% en la escritura de la casa, aportando lo que buenamente puedas y según el proyecto que queráis construir juntos o bien, no apareces en la escritura pero aportas 0 al pago de esa vivienda porque no va a ser tuya y, solo vas a contribuir a ser más pobre y perder capacidad económica