Tengo una perspectiva un poco distinta que darte.
Está claro que si él te ha dicho en varias ocasiones que no quiere nada serio, así es como se siente y es posible que así sea al final. Sin embargo, parece que tus quejas van más hacia el día a día y por qué no es ya tan especial como antes.
Yo he estado en alguna situación parecida a la de este chico. Sabiendo algunas cosas (lo introvertido que es, los problemas que tiene, etc), creo que hizo un gran esfuerzo al principio para estar bien por ti (y por lo que tú le dabas). Puedes ver que seguramente estar tan conectado a ti es algo que sólo pudo hacer porque se sentía bien consigo mismo y estar contigo le hacía sentir mejor aún.
Si ahora tiene otros problemas, es posible que no se sienta con fuerzas para llevar el ritmo que llevaba, y que lo que tú entiendes como desinterés hacia ti, sea simplemente que su nivel de energía ahora mismo es bajo, en general. Llámalo depresión, problemas de autoestima, stress, como quieras. No creo que te haya engañado, creo que lo has conocido en su mejor momento, y ahora lo estás viendo en un momento algo peor.
Sin que esto sea responsabilidad tuya, también piensa en si tú también has cambiado. Parece leerse entre líneas que ahora estás molesta con muchas cosas, y creo que deberías ser honesta con cómo has cambiado tú. Si notas que en lugar de intentar que el tiempo que pasáis juntos sea de calidad, te estás quejando de que no es suficiente. Se nota incluso un tono muy despectivo cuando hablas de cómo “te la metió doblada” al principio, cuando lo único que pasó es que la intensidad ha bajado. Créeme que cuando estás dando todo a alguien, y de repente pasas a dar un poquito menos, no hay nada peor que empezar a recibir mensajes subliminales sobre no ser lo suficiente. Si de repente mucho de lo que antes te parecía aceptable o te gustaba, ahora te molesta porque nada es tan perfecto como antes. De alguna forma, es posible que en lugar de ayudar a mejorar la situación con entendimiento y valorando lo bueno, estés ayudando a empeorarla quejándote de lo malo.
Que quede claro que no creo que todo lo que haga él esté bien y lo que hagas tú esté mal, solo te quiero dar esta perspectiva porque la otra la conoces bien, y es igual de válida. Es parte de la dinámica de estilos evitativo-ansioso, como te han dicho por ahí.
Mi opinión es que, si no estás cómoda con cómo es él (sabiendo que a veces puede llegar tan arriba como cuando os conocísteis, y a veces puede estar tan abajo que apenas está presente cuando veis uba peli), te marches. No es ni lo que pensaste al principio de él, ni lo que piensas ahora, sino las dos cosas a la vez. Tanto él como tú podéis trabajar en limar asperezas (sí que hay formas de que esa dinámica funcione, hay algunos libros y terapias centradas en eso), pero debes desterrar esa visión idealizada del principio.
Si estás dispuesta a quererle como es, el siguiente problema es aclararte tú. No quieres tener algo abierto a más gente, necesitas compromiso por su parte, y le estás recriminando que no sea así. Si además tenéis que trabajar para que lo vuestro funcione, no tiene sentido que digáis que no sois nada.
Por otro lado, el hecho de que estés medio instalada en su casa, te da una pista de que como mínimo no es alguien que planee mucho el estar con otra gente. Si de verdad quisiera estar con otras, se preocuparía de que su espacio lo dejase bien claro.
Espero que te ayude :)