Pues la cosa es simple. Me he criado en una familia de gente delgada, de gente que nunca ha hecho el mínimo esfuerzo por hacer deporte, comer saludable…
Todos me han obligado a estar siempre a dieta y se han metido conmigo. De pequeña recuerdo que íbamos a restaurantes y mientras ellos comían lo que querían, a mi me hacían comer ensalada. Siempre. Mis primos huevos con patatas, yo acelgas. ¿Cumpleaños de alguien? A mi no me dejaban comer tarta.
Y a todo esto, me llaman Ovi, porque claro, soy la oveja gorda de la familia.
Os prometo que llevo toda la vida intentando hablar con ellos, contándoles lo que me molesta…Pero es imposible, siento que esto es lo que me espera el resto de mi existencia.