Hola a todas. Vengo a contaros mi experiencia y de paso desahogarme un poco.
Llevo con mi chico 6 años y conviviendo 5, somos una pareja normal con sus más y sus menos como todas, vamos, pero la pa/maternidad nos ha cambiado y nos está separando. Nuestra relación iba genial y ambos queríamos ser padres y decidimos que nunca sería el momento perfecto y nos embarcamos en la búsqueda del bebé.
Fantaseábamos con la idea y teníamos muchas ideas comunes de cómo sería, lo idealizamos (mec! Error) después de mucha búsqueda, llegó el positivo. Ver esas dos rayitas me hicieron muy feliz, me duché y lloré de felicidad y aunque estábamos los dos sin trabajo no veía la hora de decírselo a él. Llega el momento y le digo que el viaje a Disney tiene que esperar y que lo compartiremos con nuestro bebé. La noticia le cayó como un jarro de agua congelada. Por un lado estaba feliz y por otro era todo miedos e inseguridades. El embarazo empezó muy bien excepto por los miedos de ambos y las miles inseguridades de él. No lo disfruté porque él no me lo permitió pero vale.. me dije que con o sin él esto saldría adelante y mi bebé tendría todo el amor del mundo de una forma y otra.
Llegó el día del nacimiento de mi hijo. Los dos estábamos enamorados de nuestro bebé, todo era amor fluyendo de nuestros poros hasta que llegó el llanto, la lactancia materna frustrada y los principios trogloditas que empezaban a surgir por su parte.
Ahora mi hijo tiene 2 años, si, los terribles 2.
Para las que no lo sepáis es una etapa bonita y dura para todos, el bebé busca su autonomía y autoridad, y lo que él piensa “gobernar el mundo”.
El primer año de nuestro pequeño ya fue bastante duro porque como él dice tiene mamitis, también apunto que él ha preferido jugar a la consola a pasar tiempo con su hijo. Evidentemente para mi hijo este tío con bigote solo es un humano que le chilla, le priva de mamá y no le da ni un biberón.
Todo empezó a tambalearse cuando no tenía ni 8 meses y empezó a llorar porque me fui a la ducha y el cavernícola este lo sentó en la trona y empezó a “razonar” con él.

Parte del monólogo que escuché citaba así: “Deja de llorar, no puedes estar siempre con tu madre y siempre llorando, tienes que aprender a estar calmado.” 8 meses.. los del bebé digo, los de él no lo sé. A todo esto, chillando.
Cada vez que lloraba en mis brazos y no conseguía consolarse porque le dolía algo o vete tú a saber.. él lo arrancaba de mis brazos, lo sentaba en el suelo y aparecía de nuevo el monólogo de la independencia.
Durante todo el embarazo estuve leyendo libros de crianza con apego, amor y respeto. Hemos tenido muchas broncas, todas por lo mismo.
Llegó a decirme que no le dejaba criar a su hijo y os juro que lo medité pero no entiendo una crianza en la que si lloras te abandono y te dejo llorar, si tienes una ventana de sueño y molestas, te vas a jugar al salón, si tiras la comida al suelo (blw) es porque no quieres comer y te quito la comida, si lloras porque quieres estar en brazos vas a llorar y mucho.
Me dice que estoy malcriando a nuestro hijo, que lo estoy convirtiendo en un niño burbuja, que no se va a relacionar con nadie y que solo va a querer estar pegado a mi.
El niño, no va a escuela infantil porque no me la puedo permitir. Pero se va con sus abuelos, juega en el parque con otrxs niñxs, y os aseguro que es un niño normal. Hasta que lo coge su padre porque yo estoy ocupada.
Con sus abuelos se distrae, juega y ríe.
Con él llora, se entretiene un poco y cuando ve a mamá tira brazos para venirse conmigo. Os he dicho ya que estos 2 años he sido la única cuidadora de este bebé? Me atribuyo la etiqueta de única cuidadora ya que soy la que lo hace todo con respecto al niño. Le alimento, cambio, duermo, baño, juego, todo. Si ha cambiado 3 pañales son muchos. Si le ha dado 2 biberones son muchos. Por no hablar de que con esto del virus la única que la ha llevado al médico, revisiones y etc he sido yo. Él se ha limitado a comprar pañales y punto.
Y sinceramente, me he planteado dejarlo muchas veces. Muchas.
Pero compartir la custodia con este troglodita me hubiera llevado por el camino de la amargura. Y le quiero eh? Como novio es genial, pero como padre deja mucho que desear. He tratado de hablar con él, de pedir ayuda externa para los 3, y se niega a escuchar.
Ahora mismo son las 4 am y él ronca en el sofá, mientras mi hijo duerme después de una llantera y yo estoy aquí escribiendo esto totalmente desvelada. Por qué está en el sofá? Porque el niño ha llorado, necesitaba su muletilla de brazos para volver a dormir y él asegura entre gritos que le doy todo lo que pide y que así me va a manipular toda la vida.
Y dicho esto, me despido a ver si logro dormir algo. Si has llegado hasta aquí gracias por leerme, te voy a pedir una cosa más antes de despedirme. Esto es mi experiencia personal y un desahogo. No vayas con prejuicios ni ofensas. Gracias
Buenas noches, buenos días.
Saludos