Buenas! Soy relativamente nueva por aquí (recién registrada, soy de las que se leen todos los artículos desde las sombras, por cierto, os adoro) y el caso es que nunca me decidía a entrar, me daba vergüenza hablar y tampoco creo tener nada que aportar realmente.
Y si, es un titulo un poco raro, pero tiene su lógica: Mido 1´84, y mucha gente me dice «ala! como las modelos!» o «podrías jugar al baloncesto!» Pues ni lo uno ni lo otro, porque de ancho soy lo que cuatro modelos de Victoria secret, y al baloncesto como no haga de pelota, voy jorobada. Soy plus plus size, eso o me caí en la marmita como Obelix de niña. Pero se hace lo que se puede, aunque si ya es difícil encontrar unos vaqueros en los que meter este pompis, imaginaos para que me estén de largo.
Pero eh, lo llevo con humor. Todos mis amigos me conocen por tener siempre una sonrisa en la cara y hacerles reír a carcajadas, lo que no conocen es la yo que al llegar a casa, quitarse la ropa y mirarse en el espejo se echa a llorar. Me conocen como la que cuando salimos de fiesta, es la que mas hace el tonto (porque bailar lo que se dice bailar no se, eso si, la macarena la clavo), que es la que al volver a casa se echa a llorar de nuevo, después de ver como a todas sus amigas les ha entrado un tío (lo cual es un milagro aquí en el pais vasco) mientras ella sostenía los abrigos, la que sonríe y se ríe cuando lo comentan juntas de camino a casa. No solo soy la amiga gorda, soy la amiga gorda tamaño familiar, la cabeza que asoma entre la multitud, el punto de encuentro, faro de guía, o armario de dos puertas.
Soy la que recurre a apps para ligar, y que lo primero que pone en su descripción, es su altura. Porque un tío ve una foto de cuerpo entero de una buena moza entrada en carnes, de generosos senos y pandero, y puede gustarle mas o menos (al final dos tetas tiran siempre mas que dos carretas, o eso dicen, no?) Pero cuando la moza en cuestión, resulta que les saca una cabeza ya, por muy maja, divertida o inteligente que sea, pues como que les echa para atrás. No van a acostarse con una tía que como se ponga encima de ellos los dobla, el «muerte por kiki» quedaba bien en Futurama, pero no creo que ninguno se lo planteé en la vida real.
Eso si, tengo un montón de amigos, siempre tengo plan para ir a tomar unas cañas, jugar a videojuegos, salir o lo que sea, soy un gran «colega» para los hombres (si, la prima zumosol esta resignada a la friendzone) Y es que dicen, que lo mas hermoso en una mujer es su sonrisa, por eso trato de mantenerla siempre de cara al público. Estoy harta de que me digan «eres muy guapa de cara» o «tienes buen cuerpo, solo que estas proporcionada a un mayor tamaño, por eso pareces mas ancha» o «es que intimidas a los hombres» y contestar con una sonrisa. Estoy harta de sonreír, pero parece que es el único atractivo que me queda, una sonrisa a escala prima zumosol, una sonrisa que se desmorona cuando no tengo que mantener las apariencias, cuando solo estamos yo y esa otra del espejo.
No dejo de oír esas voces que me comparan como la mujer de Srek si fuese verde, las amazonas de Futurama, o una mala bestia vikinga (pero no rubia y con el tipazo de Lagertha, soy una especie de Rollo con menos bello corporal y tetas) y no dejo de pensar, en por que tengo que ser esa amiga fea, por que solo puedo aspirar a que alguien se fije en mi por mi personalidad, para que no huyan de mi tamaño. Cuando era niña me decían que el patito feo crecía y se convertía en cisne, valiente gilipollez. Yo ni pato ni cisne, soy una extraña broma, soy un ornitorrinco, o así es como me siento.
Bueno, me despido de este tema, aunque seguiré por aquí. Realmente no se ni porque ha sido hoy cuando por fin me he lanzado a escribir, supongo que solo necesitaba soltarlo, y que mejor lugar que en internet, donde no tengo porque forzar una sonrisa mientras escribo. No se, creo que perdí un poco el hilo de mis pensamientos, supongo que solo necesitaba soltarlo, desahogarme y dejar de fingir que todo me va bien y todo es gracioso por un rato.
Gracias por leerme.