Mi marido siempre ha sido un tío práctico, pero con esto me ha dejado descolocada. He estado dos años sin trabajar, porque no encontraba nada, por lo que yo me encargaba de hacer la compra, limpiar la casa y las tareas del hogar. Hace un mes y medio. Encontré un trabajo a media jornada y pensé que podría con todo, pero la realidad es que terminaba desbordada no solo porque perdía las horas que trabajaba, sino porque además tengo 45 minutos de ida y 45 de vuelta al trabajo, por lo que al final se me va la mañana.
Hace una semana me quejé a mi marido y le dije que teníamos que empezar a compartir las tareas, porque yo no daba abasto. Él me miró, me escuchó y me dijo que OK. Al día siguiente al volver de trabajo, me dice que ha contratado una chica y que a partir de ahora se pondrá a limpiar ella y dejará preparada la comida del mediodía, que solo tengo que encargarme de hacer la compra al salir del trabajo y nos turnaremos para hacer la cena.
No es que me queje, porque prefiero que lo haga otra persona a tener que estar yo liada además de trabajar, pero me parece que es un lujo que no nos podemos permitir teniendo en cuenta que yo solo tengo media jornada. Creo que nos podríamos haber organizado entre los dos, y me parece que ha eludido su responsabilidad, buscando una solución que sabe que es muy tentadora.
