Tengo un negocio pequeño de agendas y papelería. Fabrico todos los productos a mano dedicándoles muchísimas horas y cariño. Durante estas Navidades tuve varios pedidos y fui bastante saturada. Una conocida me hizo un pedido de varios productos y por error metí dos veces los productos en interior de la caja, pero como estaban envueltos e iba tan saturada, no me di cuenta.
Envié el pedido a su casa y me confirmó que lo recibió. Cuando fui a empaquetar el último pedido vi que me faltaban los artículos y no entendía nada. Me puse a revisar el inventario y el listado de envíos realizados y entonces vi que había escrito dos veces el nombre de esta conocida, por lo que le había enviado el doble.
Se me caía la cara de vergüenza de preguntarle, pero debido al alto coste en material, no me quedó más remedio y para mi sorpresa, me contestó con toda naturalidad que sí, que había recibido el doble, pero que pensó que era un detalle por mi parte.
¿Cómo se puede tener tan poca vergüenza? Al final yo me sentía mal cuando es ella la que debería darse cuenta del daño que causa con su actitud.
Le he pedido disculpas por el error y le he dicho que por favor me los devuelva asumiendo yo el gasto de envío. No le sentó demasiado bien, solo espero que realmente me devuelva los artículos que envié por error.
