Chicas, me siento un poco traidora porque desde que empecé a salir con mi chico, que es musulmán, yo he ido adaptándome a su forma de comer. Para él era importante que yo me convirtiera al islam para no convivir en pecado y la verdad no me importó que nos casara el imán de su iglesia, porque no tiene ninguna validez legal, simplemente es algo religioso y moral para él y lo respeto.
Todo lo llevo bastante bien, incluso ya he hecho un par de años el ramadán y lo llevo bien, pero lo que no puedo evitar es comer a escondidas jamón serrano. Es el mayor placer de mi vida y me siento mal por ello, pero es que no soy capaz de renunciar.
