Pues qué quieres que te diga, ante preguntas absurdas: respuestas de supervivencia.
1- Nadie, repito, na-di-e. Tiene porque valorar/juzgar/opinar sobre tu vida sexual.
2- Ante el deseo de valorar/juzgar/opinar de otras personas sobre nuestros asuntos no debemos ni complicidad, ni verdad, ni nada parecido.
Aquí el que está totalmente fuera de lugar es él, y tu respuesta claramente ha seguido tu intuición: a este tio no le va a gustar un pescao, quiero agradarle. O simplemente paso de sentirme juzgada en este momento.
En todo caso, has contestado como has querido. Nada que objetar. Faltaría más.
Si volviera atrás, me gustaría mandar a paseo a cada chico que me hizo una pregunta así, esas pequeñas «cotidianidades» que nos siguen marcando y recordando: «Ei nena, eres una chica, tú no debes, a menos que asumas la vergüenza y juicio por no ser una «dama decente y respetable». Entonces es cuando sin decirlo, asumimos que para que nos «respeten» debemos «merecerlo».
Pues no, señores, se acabó.
Así que por favor, por aquellas que hicimos caso en su día, manda a paseo todas ls actitudes que intenten hacerte sentir «una chica mala» solo por ser UNA CHICA LIBRE.