Hola! Hacía tiempo que mi vida estaba bastante tranquila y me pasaba por aquí para leeros y responder algunos post que me parecían interesantes, pero no sentía necesidad de publicar nada ya que no había nada novedoso ni reseñable que contar. Hasta ayer..
Hace unos meses conté aquí mi último drama amoroso (a modo resumen, había conocido a un chico con el que sentí que conectamos bien y tras un tiempo hablando de continuo y algunas quedadas decidió «dejarlo» porque quería centrarse en él y blablabla). La cosa es que, pese a lo que pasó, es un chico que tiene una personalidad que me gusta mucho y, la verdad, no me parece mal chico y me cae muy bien.
Literalmente, llevábamos 3 meses sin hablar ni vernos. De últimas me hablaba él de vez en cuando o me respondía a alguna historia, pero ahí quedaba la cosa. Yo me había dado cuenta de que si seguía así, hablando esporádicamente, no iba a poder pasar página, así que dejé de buscarle y él dejó de buscarme a mí.
Hace unos días volví a pensar en él porque sabía que en esta época se acercaba su cumpleaños, pero ni le hablé ni nada.
Mi sorpresa llega cuando ayer me lo encuentro en el gimnasio. Él nunca viene a mi hora, pero ayer coincidimos. Recuerdo verle entrar, antes de que él me viese a mí, y sentir como una especie de nervios. Luego me vio y vino a hablar conmigo un ratito, cada uno seguimos a lo nuestro y a mi, de manera inconsciente, me salía estar pendiente por los espejos de si me miraba, verle, etc… Luego se volvió a acercar a mi y estuvimos hablando un largo rato poniéndonos al día.
La cosa es que me ha hecho muchísima ilusión hablar con él, como cuando vuelves a ver a una persona después de un tiempo y os ponéis al día. Mi problema viene cuando, durante la conversación y posteriormente, sentí pena. Pena por el hecho de que no hubiese salido bien con él. Pena por no haber llegado a más. Pena por recordar como antes hablábamos día a día y ahora estábamos poniéndonos al día después de 3 meses… Y encima, para colmo, le vi guapísimo.
Para finalizar el post y así plantearos mi duda, en la conversación me dijo que su cumpleaños era en unos días y claro, ya habiéndomelo dicho tan directamente voy a tener que felicitarle.
Mi duda viene en si creéis que felicitarle es lo correcto. Verle ayer y hablar con él me removió ciertas cosas, pero aún no tengo claro cuáles. La única que pude descifrar es la pena que sentí de que no lo hubiésemos intentado, lo que como podéis imaginaros, ha hecho que desde ayer no haya dejado de pensar en él.
Todo esto hace que sienta dudas de felicitarle, ya que sería dejarle una puerta entreabierta a que pueda volver a mi vida y tengo miedo de no haberlo superado del todo (aunque yo creía que sí) y volver a pasarlo mal.
Muchas gracias por leerme!