Reproducimos testimonio de una seguidora:
No es una novedad que, las personas de hoy en día se autodescubran en el ámbito sexual, buscando aquellas zonas que les hagan llegar hasta lo más alto. Y es por ello, que cada vez somos más conscientes de lo importante que es conocerse y amarse a sí mismo, para así poder conectar con los demás.
Es un paso que la sociedad ha dado y de los que hay que estar orgullosos. El sexo ya no es un tema tabú como quizás lo era antes.
Con ello, y hace relativamente poco, se empezaron a poner de moda, juguetes sexuales para experimentar. Ya bien, solo o acompañado. Y si Mari, sé que tú también le pones nombres a tus juguetes sexuales.
Es curioso, como todas las personas que disfrutamos de estos pequeños aparatos, asociamos nombres con ellos, incluso ciertas marcas, hacen el trabajo por nosotros.
Lo que me hace pensar que, la razón por la que les ponemos nombres a estos amiguitos, sencillamente es para sentirnos muchísimo más familiarizados con ellos, y hacerlos incluso amigos nuestros.
A lo largo de mi vida, y escuchando siempre a ese grupo de amigas con el que cada vez que quedo me hace aprender más y más sobre el sexo, he escuchado tanto nombres masculinos, como femeninos.
Es curioso, saber que según los nombres que se les va poniendo, esas personas aluden más al humor y a cómo se toman el sexo. Bajo mi punto de vista, las personas que ponemos nombre nuestros juguetes sexuales somos más abiertos a hablar del tema, a comentarlo, y no asociamos el sexo con la censura del mismo.
Mi hermana una vez me comentó que últimamente lo estaba pasando bastante bien con un tal “Bruno”. Lo lógico es preguntarle la edad, en qué trabaja, lo típico. Y fue cuando no paraba de hablar de sus dimensiones, lo que me hizo darme cuenta de que no estaba hablando realmente de una persona, sino de un juguete.
La variedad de juguetes que vamos a encontrar hoy en día, es inmensamente amplia. Todas las personas, independientemente de su orientación sexual, pueden disfrutar de ellos. Además, muchos de ellos, facilitan la vida sexual de muchas parejas. Llegando a disfrutar más aun del sexo.
Estos pequeños, realmente nos han cambiado la vida a mejor. Estamos más cómodos hablando de un tema tan importante como el sexo, nos sentimos más seguros de nosotros mismos, y si encima lo usamos para mejorar como pareja, mejor que mejor.
En mi opinión, los nombres que mis amigas les han puesto a sus juguetes sexuales, son nombres que pegan con su estilo de vida, son nombres de tíos o tías con los que perfectamente se podrían acostar y no nos resultaría extraño a ninguna de nosotras.
Los nombres que les vayas a poner, probablemente puedan ir relacionados directamente con un nombre al que asocies una persona que te atrae sexualmente o bien, que ese nombre no sea muy sonado y te pueda hacer gracia. El sexo y el humor combinan genial.
Así que sí, si tienes un juguete sexual es muy probable que le hayas puesto un nombre, y a lo mejor sería buena idea que las personas vinieran con su nombre y el de su vibrador: “Hola me llamo Marta y mi vibrador es Roberto”. Este dato, nos podría dar una idea de cómo va a ser esa persona. Algo que nos ahorraría muchos sufrimientos quizás.
