Todo el mundo, sobre todo las mujeres seamos realistas, se quejan de las suegras, pues la mía es una maravilla. Siempre me trató con cariño, me ayudó cuando estuve enferma y éramos amigas.
Quedábamos para desayunar o por la tarde a tomar café, hasta con mi madre tenía buena relación, quedaban para ir a comer con más amigas y salían mucho juntas ya que las dos están viudas.
Me divorcié hace seis meses y al principio seguimos quedando, nos divorciamos porque él me dejó por otra mujer, pero poco a poco empezó a darme largas, cada vez nos veíamos en espacios más largos de tiempo, incluso a mi madre dejó de verla y no acudía a las reuniones que tenían con las demás amigas.

Ayer una amiga de mi madre le dijo que se la encontró en la peluquería y le dijo llorando que su hijo le había prohibido tener relación con nosotras, que estaba feo por su nueva novia, que la hacía sentir mal.
Os juro que me ha dado mucha pena, porque la quiero mucho y me gustaría seguir viéndola y hablando con ella, pero ni siquiera me coge el teléfono cuando la llamo.
Me dan ganas de llamarle a él pero es capaz de reñir después a su madre por contarlo.
Sé que es cierto, porque ella también nos quiere mucho a mi madre y a mí.