Hombres, mujeres, gente en general que tenéis a alguien al lado.
Me encanta como toda bonita historia de amor empieza como empieza, por el principio. Ese pcomienzo maravilloso, rosa, en el que crees qque todas y cada una de las canciones románticas de definen, ese en el que caminas por la calle pensando que La vie en rose fue escrito para ti y sólo para ti.
Cool, pues ahora viene cuando se jode *disco rayado de fondo*
Ahora viene cuando lo recordáis tiempo después, en un momento en el que estás tirada en su cama, o en vuestra cama, o en lo que sea.
Estáis mirando al techo escuchando como al otro lado de la casa la otra persona está viendo la tele en pijama, sin la intención de moverse en las prox 2h pero sin intención tampoco de ir y hacerte unos putos mimos vespertino. De esos que antes no tenías ni que pedir ni que ganarte, te los daban solos!!! Aunque estuvieras dormida, ocupada o de cualquier manera, te llovían los mimos, los besitos, los abrazos (los polvos) y aunque ni te hubieras levantado, tuvieras el aliento oliendo a cadáver en descomposición, el pelo de Robert Smith y restos de maquillaje, te sentías la persona más especial del mundo.
Este es uno de los muchos ejemplos en los que se repente entiendes que el amor es como una tarifa de Orange, el primer año tendrás de todo y más casi gratis, por ser tu, unic@ y estupend@. A partir de ese año, sólo eres un cliente viejo y plasta cuyas quejas serán «felizmente escuchadas y solucionadas»
Señores y señoras del mundo, solo pediré una cosa. Pensadlo bien antes de tener a alguien en vuestra vida, porque realmente no hacéis ningún bien tratando a esa persona como a un cachorro de marca. Sí, lo que leéis, cachorro de marca, ese perrito tan mono y tan caro que al final tuvisteis después de que pensarais que vuestro antojo era serio al haber pasado más de un mes. Es así, el cachorro llega a casa, lo colmais de mimos, duerme con vosotros, os preguntáis si la comida que le dais es o no la mejor, le hacéis 500 millones de fotos para que el mundo sepa que estáis juntos. Todo idílico y precioso. Tiempo después, el perro va creciendo, va rompiendo alguna que otra cosa porque el bicho no es perfecto, y a veces hay que hacerle saber claramente que hace bien y que hace mal, antes había refuerzo positivo para cuando lo hacía bien y comprensión para cuando hacía algo mal. Con el tiempo pasa a ser completamente al revés.
Lo peor de todo no es que demostréis ser gente de mierda cuando hacéis eso, es que no os planteáis como se siente la otra parte, que seguramente siga siendo el mismo puto cachorro que os quiere exactamente igual aunque lo único que quiera sea echarse a llorar en un rincón, o romper algo porque ha llegado al punto de que prefiere bronca a indiferencia. Que se sienta cada día más ignorad@,fe@,rot@ y sin derecho a que lo quieran como antes, y sobretodo, preguntándose QUE HA HECHO MAL cuando lo único que ha hecho es dar y querer. Porque muchas veces, el bicho no entiende porque antes sí y ahora no.
Así que, tal cual os lo digo a la comunidad de individualistas con ataques de afecto puntuales, METEOS EN UN ARMARIO Y PRENDEOS FUEGO. Estoy hasta las narices de escuchar y leer los dramitas del pobre independiente incomprendido por la sociedad, pero al final esa es la puta gente que camina sobre los sentimientos pisoteado de los beta, los pringadillos, los frágiles, los que si queremos dormir abrazados y no nos da cosa decirlo, los que miráis por encima del hombro pensando que sois superiores emocionalmente. No tenéis ni puta idea del Daño que a veces hacéis.